Nuestras secciones



Aprender del cine

De manera habitual utilizo el cine, tanto de ficción como documental, como un recurso más en la mayoría de las asignaturas que imparto. Ello es consecuencia de mi convicción tanto acerca de la receptividad del alumnado hacia lo audiovisual como de las magníficas posibilidades didácticas que ofrece el susodicho medio (y también, simplemente, porque me gusta, qué caramba). Eso sí, jamás como un mero "vamos a ver una peli para no dar clase", que es lo que siempre esperan y desean los chavales, sino como un punto de partida para una reflexión analítica y crítica de cierta profundidad. Por supuesto, siempre intento que exista también un cierto componente lúdico, seleccionando películas que no sólo posean valor didáctico sino que además puedan gustar a mis alumnos, aunque este efecto es a menudo ciertamente imprevisible. En ello está en juego el factor motivacional, esencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

    En esta sección, la cual titulamos "Aprender del cine" (lo siento, pero no se me ha ocurrido nada más ingenioso), presentaremos algunas películas de las que se puede aprender algo, siempre relacionándolas con alguna temática en particular y centrando nuestros comentarios en las posibilidades didácticas que ofrecen más que en los aspectos puramente cinematográficos. Esto último lo dejamos para cuando también hablamos de películas en otra de nuestras secciones: "Recomendaciones". Puede servir como guía y fuente de ideas para docentes o para cualquier adulto interesado en ofrecer a los más jóvenes un entretenimiento educativo o, sencillamente, como repertorio de sugerencias fílmicas para cualquier lector de este blog.

Buenas ideas 

A lo largo de años de lidiar con las elucubraciones de las mentes supuestamente más preclaras de la historia (permítasenos subrayar ese "supuestamente"), he podido comprobar que difícilmente todas las ideas de un filósofo poseen el mismo interés o valor. Desde un punto de vista historiográfico o de investigación especializada, es sin duda necesario conocer todos los aspectos y elementos del pensamiento de un filósofo para poder comprenderlo plenamente, pero también podemos aprender mucho (o aprehender, en cuanto incorporar algo que aumente nuestro conocimiento del mundo; nuestra sabiduría, si se quiere) sin necesidad de encarar tan titánica tarea. Servidor de ustedes, de la manera totalmente desinteresada y altruista que le caracteriza, se ocupa en esta sección de seleccionar para su público lector las buenas ideas que nos ha dejado la historia del pensamiento, una colección de algunas de las mejores ocurrencias de los grandes pensadores ("mejores" y "grandes" según nuestro propio criterio, faltaría más). Y siempre se tratará de ideas que en alguna medida compartamos y consideremos aportaciones de valor, peldaños en la ascensión hacia el difícil objetivo de comprender y comprendernos. La intención es ofrecer un menú degustación que, evitando el empacho que supondría ingerir al completo, por ejemplo, la abundante olla que es la Fenomenología del espíritu de Hegel (indigesta se mire como se mire), permita ir picando aquí y allá, alimentando así nuestro intelecto con lo más granado. Que aproveche.

Crónicas

Este blog se encuentra muy lejos de poseer vocación de vocero de la actualidad. Para eso ya existen otros lugares dentro y fuera de la red que ejercen tal función mucho mejor de lo que aquí podríamos llegar a hacerlo jamás. Además, desde el momento en que inauguré este espacio tuve muy claro que no iba a escribir en él más que lo que me apeteciese y cuando me apeteciese; por lo tanto, eludo totalmente cualquier sentido de obligación acerca de recoger aquí los aconteceres del mundo exterior (exterior a mí, quiero decir). Así que no te sorprenda que, incluso aunque suceda por ahí algo enormemente trascendente, parezca que aquí no nos hemos enterado (aunque no se puede descartar la posibilidad de que, efectivamente, no nos hayamos enterado). Sin embargo, en ocasiones se conjugan dos circunstancias: que pasa algo y que me apetece hablar de ello. Pues para eso está esta sección.


Diario de a bordo

Posiblemente no se te ocurrió pensarlo, pero tras el espacio web que estás visitando en estos momentos hay una persona, una persona que además de escribir aquí para tu satisfacción y enriquecimiento personal, tiene una vida y a la cual le pasan cosas: respira, come, defeca (bien, gracias), fornica (a veces), hace la compra en el Mercadona, sale de copas con sus amigos, prepara la manduca para su hijo, trabaja, se pelea con su banco, hace la compra en el Mercadona (otra vez; parece ser que esto lo hago bastante a menudo),... Esta sección la dedico, sencillamente, a hablar de mí (¡toma!). No sólo de cosas que me pasan, como antes he mencionado, sino también de quién soy, cómo soy y por qué soy así (aunque, eso, quién sabe realmente). La parte más narcisista de este blog, por lo tanto. Y aunque sé perfectamente que no te intereso en absoluto, yo sí me intereso a mí mismo, y mucho, así que te jodes y lo lees (o no).


Documentos 

Algún día tengo que hablaros (porque muchos ni lo imagináis) de hasta qué punto la aparición de Internet supuso una diferencia en lo cotidiano en cuanto a las posibilidades de acceso a la información. Es algo que no deja de asombrarme. El problema es que aún no he conseguido encontrar las palabras exactas para reflejar no ya el hecho en sí sino sobre todo la impresión que me provoca. Bueno, a lo que ibamos... que ahora tenemos de todo al alcance de la mano (o del ratón), así que más vale seleccionar un poquito. Eso hacemos en esta sección: recoger fragmentos de información que nos parecen interesantes y que esperamos que también te lo parezcan a ti.


Entretenimiento

Que en ocasiones lo aparentemente más frívolo acaba resultando ser lo más serio (y también a la inversa, desde luego) es una convicción que servidor adquirió ya de bien chiquitito y que desde entonces nunca me ha abandonado. Aquí irán una serie de contenidos lúdicos que, pienso, pueden servir para hacer pasar el rato incluso a quienes no se encuentren especialmente interesados en la temática de este blog. Y para quien sí lo esté, intentaremos que se trate de contenidos que, además de resultar entretenidos, como anuncia el título de la sección, también muevan a la reflexión (o al menos algo parecido). En la mayor parte de los casos, que no siempre, se encuadrarán en el género del humor, y en más de una ocasión quizás se trate de auténticas gilipolleces, por qué no decirlo.


Lecturas

El anfitrión de este ágora se alimenta fundamentalmente de dos cosas: la vida y los libros. Y decidir en qué orden de prioridad resulta, la verdad, bastante peliagudo, entre otras razones porque los libros son una parte esencial de su vida. En esta sección reseñaremos algunas lecturas que habrán de cumplir siempre y de modo ineludible con dos requisitos: habernos parecido interesantes y responder a la temática y el espíritu que caracterizan este blog. Siempre intentando evitar el tan infame spoiler (no hay nada peor que te fastidien el suspense contándote el final de la Crítica de la razón pura), ofreceremos un retrato lo más detallado posible del contenido de esos textos, para que puedas decidir si te merece o no la pena enfrascarte en ellos, que hay demasiado que leer como para ir al tun tun (no sé tú, pero yo sé perfectamente que me voy a morir sin haber tenido tiempo de leer ni una mínima parte de todo lo que desearía... y no veas cómo me jode).


Recomendaciones 

Junto a tantísimas cosas que no me gustan (pero tantísimas, tantísimas,...) también hay, quién lo iba a decir, otras que mueven mi entusiasmo. Y por si acaso también te pudieran entusiasmar a ti, te decimos cuáles son, para que si te pierdes algo que hubieras podido desear no perderte, que al menos no se pueda decir que ha sido por nuestra culpa. Con el único requisito de cumplir la premisa anterior, en esta sección cabrá cualquier cosa: libros, películas, programas de televisión, personajes, sitios web,... y quizás algún día, si se tercia, hasta una receta culinaria.


Reflexiones

Aunque me gane el sustento explicando las ideas de otros, en ocasiones también tengo las mías propias, para que no se diga. En esta sección ofreceremos algunos apuntes acerca de las mismas, casi siempre con un carácter ensayístico (en el sentido más original y propio del concepto; a lo Montaigne, vamos). No estoy seguro de si realmente lo que exuda mi córtex pueda interesar a alguien, pero considero que reflejarlo por escrito para lanzárselo al mundo constituye un sano ejercicio onanista del que no tengo por qué privarme, máxime cuando tal ejercicio también ha sido y sigue siendo practicado por tantísimos otros, algunos de ellos auténticos patanes.



Y NUESTRAS MÁS RECIENTES OCURRENCIAS...



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