miércoles, 17 de octubre de 2012

PARAFRASEANDO A UN ALEMÁN



He encontrado últimamente por ahí a ciertos participantes en medios interneteros que andan proclamando (de manera, además, bastante agresiva, con nulos matices y con la disposición al diálogo propia de un talibán) una especie de muerte de la filosofía. Y el problema no reside en tal cosa en sí misma (legítima como lo es cualquier posición crítica), sino en el sinsentido de que lo hacen pretendiendo que con ello están defendiendo a capa y espada la trinchera de las ciencias (las cuales, por cierto, identifican tan sólo con las ciencias naturales, pareciendo ignorar que no son éstas las únicas). Servidor defiende por igual ambos modelos de saber, aunque los antes aludidos hayan llegado a sugerir la acusación de que, como ellos con la filosofía, uno desprecia las ciencias (ya sabes: si no estás conmigo, estás contra mí), y apuesta por, no ya la conveniencia, sino la necesidad e incluso la inevitabilidad de su recíproca cooperación. En consecuencia, no acabo de comprender que para defender una cosa haya de atacarse la otra. Es más, estoy convencido de que atacando a una se está en realidad atacando a ambas. Pobres de las ciencias; con semejantes amigos, ¿quién necesita enemigos?

Comprobada la pérdida de tiempo que supone intentar dialogar con quien se parapeta en el dogma, opto por responderles indirectamente desde aquí. Y sabedor de que, como suele decirse, a buen entendedor pocas palabras bastan, lo haré con una única frase, aunque posiblemente algún día desarrollemos más a fondo esta cuestión. Por lo tanto, parafraseando a un alemán, y en pleno uso de mis facultades mentales, manifiesto que:


La filosofía sin las ciencias es vacía, las ciencias sin la filosofía son ciegas.




martes, 16 de octubre de 2012

PENSAR POR MÍ MISMO... ¡QUÉ COSAS TAN RARAS ME PIDES!



A través del tutor de uno de los grupos a los que imparto la asignatura de Educación Ético-Cívica (vamos, la Ética de toda la vida), me han llegado ciertas impresiones de los alumnos del susodicho grupo que no puedo dejar de considerar suficientemente significativas como para que merezcan un comentario aquí.

Estos alumnos (la mayoría de ellos muy positivamente implicados con la actividad académica, dato que añado para evitar ciertas posibles malinterpretaciones de lo que voy a narrar) manifiestan que, aunque la asignatura les parece interesante, no tienen ninguna queja del trabajo del profesor, etc., se encuentran muy desconcertados por un aspecto en particular: que en ella se les anime a pensar por sí mismos. Obviamente, no lo han expresado así. Al parecer, lo que han venido a decir es que no tienen muy claro qué se espera de ellos, porque cuando exponen sus ideas en clase el profesor no les puntualiza si lo que han dicho "está bien o mal". Me centraré en esta última expresión, que al parecer es bastante literal, pero antes es conveniente que haga un par de aclaraciones. En primer lugar, decir que cuando comienzo un curso, sea de ésta o de cualquier asignatura, siempre me detengo de manera considerable en informar al alumnado de cuáles son los objetivos y el planteamiento de la misma; es decir, que el problema no se encuentra en este punto. En segundo lugar, pondré en antecedentes al lector acerca de lo que pueda haber motivado a mis alumnos esas impresiones. En la asignatura de la que estamos hablando, exijo al alumno, por supuesto, la asimilación de determinados contenidos teóricos, pero al mismo tiempo también una reflexión personal sobre los mismos. Esto lo hago a través de una serie de mecanismos que ahora no voy a detallar, pero el caso es que en un determinado momento el alumno ha de expresar los resultados de dicha reflexión en un diálogo abierto con sus compañeros y el profesor (una puesta en común, me gusta llamarlo). En esa dinámica, el profesor se limita a ejercer de moderador. Bien, pues parece ser que es esto y no otra cosa lo que ha desconcertado a mi alumnado. Siempre intento dejarles claro que la asignatura en cuestión trata sobre ética, y no sobre moral. Es decir, que su finalidad no es la de enseñarles qué deben pensar acerca de lo que sea correcto o incorrecto (como sí se hace, por ejemplo, en la materia de Religión), sino la de enseñarles a reflexionar sobre ello. Por otra parte, me temo que los profesores de filosofía somos "demasiado" aficionados a valorar el sentido crítico y la autonomía de pensamiento.

Y con lo anterior llego a mi conclusión acerca de dónde se encuentra el problema: lo que al parecer mis alumnos echan de menos es que les diga si sus opiniones son o no válidas ("están bien o mal", recordemos que era la expresión exacta), esto es: que les diga lo que tienen que pensar. Al parecer, les incomoda (o quizás ni siquiera llegan a comprender) que un profesor les anime a pensar por sí mismos, sin juzgar sus ideas, situando su propio punto de vista al mismo nivel de validez que el suyo. Añadamos a esto que ellos mismos también reconocieron ante su tutor, al mismo tiempo que "se quejaban" de lo anterior, que la asignatura les resultaba muy "nueva". Esto lleva a pensar que, quizás y por desgracia, se encuentran ante la primera ocasión en su trayectoria escolar en que no se les dice qué es lo correcto o incorrecto, lo que "está bien o mal" o, en definitiva, qué tienen qué creer, pensar u opinar. Creo que, a partir de aquí, cada cual podrá ya sacar sus propias conclusiones.

Un último apunte: al parecer no es solamente a mis alumnos a quienes incomoda que les animen a pensar por sí mismos. Si echamos un vistazo al anteproyecto de la nueva Ley Orgánica de educación podemos observar que se pretende hacer desaparecer del currículo la asignatura de Ética. Y, con ella, al menos si nos basamos en lo que aquí estamos recogiendo, desaparecería también una oportunidad de que alguien anime a los escolares a reflexionar y a desarrollar sus propias ideas de manera fundamentada. Cualquiera diría que el hecho de que los futuros ciudadanos piensen por sí mismos también incomoda a nuestros legisladores.





sábado, 13 de octubre de 2012

ANUNCIOS PARROQUIALES





Hemos recibido en nuestro correo algo que no podemos resistirnos a reproducir aquí, para que pase así a formar parte del archivo del ágora. Según su encabezamiento, se trata de "comunicados parroquiales, comunes en nuestras iglesias, (...) reales todos ellos". Obviamente, no tenemos forma ninguna de verificar este último punto, pero tampoco importa mucho, pues tan sólo se trata de reírse un rato sanamente, sin ninguna otra intención añadida. En cualquier caso, como se suele decir: si non è vero, é ben trobato. Veamos:

Para cuantos entre ustedes tienen hijos y no lo saben, tenemos en la parroquia una zona arreglada para niños.

El próximo jueves, a las cinco de la tarde, se reunirá el grupo de las mamás. Aquellas señoras que deseen entrar a formar parte de las mamás, por favor, se dirijan al párroco en su despacho.

El grupo de recuperación de la confianza en si mismos se reúne el jueves por la tarde, a las ocho. Por favor, para entrar usen la puerta trasera.

El viernes, a las siete, los niños del Oratorio representarán la obra "Hamlet" de Shakespeare, en el salón de la iglesia. Se invita a toda la comunidad a formar parte de esta tragedia.

Estimadas señoras, ¡no se olviden de la venta de beneficencia! Es una buena ocasión para liberarse de aquellas cosas inútiles que estorban en casa. Traigan a sus maridos.

Por favor, pongan sus limosmas en el sobre, junto con los difuntos que deseen que recordemos.

El párroco encenderá su vela en el altar. El diácono encenderá la suya en la del párroco, y luego encenderá uno por uno a todos los fieles de la primera fila.

El próximo martes por la noche habrá cena a base de alubias en el salón parroquial. A continuación seguirá el concierto.

Recuerden que el jueves empieza la catequesis para niños y niñas de ambos sexos.

Tema de la catequesis de hoy: "Jesús camina sobre las aguas". Catequesis de mañana: "En búsqueda de Jesús".

El coro de los mayores de sesenta años se suspenderá durante todo el verano, con agradecimiento por parte de toda la parroquia.

Recuerden en la oración a todos aquellos que están cansados y desesperados de nuestra parroquia.

El torneo de basket de las parroquias continúa con el partido del próximo miércoles por la tarde. ¡Vengan a aplaudirnos. Trataremos de derrotar a Cristo Rey!

El precio para participar en el cursillo sobre "Oración y ayuno" incluye también las comidas.


Gracias al amigo Joaquín Martínez por hacernos llegar esta genialidad.


martes, 9 de octubre de 2012

EL RANKING DE "OJO CIENTÍFICO"




Una de nuestras aficiones es la lectura de divulgación científica, ya que nuestros limitados conocimientos de base nos impiden a menudo aproximarnos a la literatura especializada y profesional. Por ello, nos ha gustado echar un vistazo a este "top 5 de lecturas científicas" elaborado por el señor Luis Quesada y que presenta el blog Ojo científico. Y como nos ocurre a menudo cuando encontramos algo que nos gusta, también nos gusta compartirlo. Además, suponemos que a ellos no les importará este ejercicio de difusión, sino seguramente todo lo contrario. No están todos los que son, desde luego, pero sí son todos los que están. De ellos, en el ágora hemos leído tres de los cinco, y también los recomendamos (y seguro que los dos que no hemos leído también merecen la pena). Copiamos tal cual parte del artículo original (aunque la verdad es que, para eso, casi mejor que salgas ya de esta página y te vayas a la fuente, arriba enlazada).

¡And the winners are...!:

El mundo y sus demonios, Carl Sagan

top_5_lecturas_cientificas_4.jpgLa genialidad de Carl Sagan puede sentirse en cada párrafo de este libro. Fue escrito en 1995 y trata de acercar el método científico a todas las personas, mediante la aplicación del pensamiento crítico y del sano escepticismo. Para que el lector pueda desarrollar sus propias capacidades críticas y científicas, Carl Sagan propone usar una serie de herramientas para el escéptico, que se deben aplicar a fenómenos como los OVNI, las afirmaciones paranormales y la magia, entendida como poder sobrenatural (no como prestidigitación y engaño). La detallada visión de las historias sobre hadas, brujería y extraterrestres ayuda al lector a comprender lo fácil que es, para los seres humanos, perder la noción de lo que es real y como el método científico nos ayuda a comprender lo que parecía incomprensible.
"El mundo y sus demonios" es un libro genial para todos aquellos que buscan conocer mejor los procesos de la ciencia y cómo se autorregula, además de regalar al lector una herramienta para que no sea engañado por charlatanes, gurús y brujos, que afirman cosas que son incapaces de demostrar para conseguir un beneficio económico.

El Mayor Espectáculo sobre la Tierra, Richard Dawkins

top_5_lecturas_cientificas_1.jpgObra de Richard Dawkins en el que se presentan, con gran pasión y un sentido del humor muy inglés, las bases de la evolución, las pruebas que hay en su favor y la defensa de la ciencia frente a los ataques de los fanáticos religiosos. En "El mayor espectáculo sobre la Tierra", Dawkins se maravilla con la naturaleza y con los secretos de la evolución y transmite de forma muy elocuente el asombro que aún siente por los nuevos descubrimientos de la biología.
A veces su defensa es un poco enconada, pero el lector comprenderá a Dawkins si ha vivido una situación con creacionistas. Es sorprendente cómo el movimiento del diseño inteligente llegó a España, yo mismo he tenido que lidiar con varios apologistas de este movimiento que pretendían captar adeptos en mi zona.

Historia del tiempo, Stephen Hawking

top_5_lecturas_cientificas_2.jpgEn "Historia del tiempoStephen Hawking explica varios de los misterios de la cosmología en un libro fácil de leer, absorbente y muy cercano. Expone de manera magistral los conocimientos de la humanidad sobre el Universo, los avances en la ciencia y el futuro de la física. El lector encuentra una pincelada de lo que es el Universo y cómo hemos llegado a conocerlo, después trata los conceptos de espacio y tiempo, cómo Einsteinllegó a relacionarlos y cómo la humanidad se ha beneficiado de los avances en el campo de la relatividad general. Sigue haciendo un repaso por la física moderna, los modelos de partículas y el estudio de las fuerzas fundamentales para, una vez sentadas las bases, hablar sobre el origen y el final del Universo.
Ha vendido millones de copias en todo el mundo, muestra de la gran habilidad de Stephen Hawkingpara hacer llegar el lenguaje de la ciencia al gran público, generando una sed de conocimientos sobre el Universo que ha propiciado la aparición de muchos de los documentales y publicaciones que tratan el tema.
Hawking publicó en 2005 una edición condensada del libro, en la que se incluían los avances científicos actuales sobre los temas tratados, que llamó A Briefer History of Time.

Antes del Big Bang, Martin Bojowald

top_5_lecturas_cientificas_3_0.jpgEntramos en las fronteras de la física: la gravitación cuántica de bucles, una de las hipótesis que trata de unir la Relatividad General y la Física Cuántica. En su libro Antes del Big Bang, Martin Bojowald consigue de manera amena para el lector, explicar un poco la hipótesis de un espacio-tiempo cuantizado y las repercusiones que conlleva aplicar dicho escenario en las teorías físicas actuales.
El mayor impacto de la gravitación cuántica de bucles consiste en presentar el espacio-tiempo de manera discreta, en lugar de continua, por lo que habría un volumen mínimo del orden de la distancia de Planck. Al no haber volumen cero, las singularidades predichas por Einstein no sucederían, lo que abre la puerta a muchos sucesos extraños y a la posibilidad de espacio-tiempo anterior al Big Bang.

Estructura de la Realidad, David Deutsch

top_5_lecturas_cientificas_5_0.jpgDavid Deutsch presenta una propuesta arriesgada, una visión filosófica sobre la ciencia, la realidad, la vida y nuestros sentidos, que hilvana con gran maestría y soltura, para terminar ofreciendo al lector un marco en el que aparecen los multiversos y las realidades alternativas. En Estructura de la Realidad encontramos un libro fácil de seguir, con un amplio vocabulario que es recogido en un glosario al final de los capítulos. Las explicaciones son claras y lo suficientemente precisas para ser fáciles de entender.
¿Has leído alguno de los libros? ¿Crees que otros merecen estar en la lista? Te animo a dejarnos tus comentarios y consultas sobre el tema.

(Me encantan estas entradas tan fáciles; en diez minutos la he resuelto, tú).


¡ANTIPÁTICO!



Lo nunca visto: he recibido recientemente una queja por parte del padre de uno de mis alumnos referida a que no soy suficientemente simpático. No es que pretenda negar la verdad de la apreciación. No soy simpático; de hecho, soy profundamente antipático. Tampoco es que sea el Doctor House de la enseñanza secundaria, pero confieso que practico a diario para alcanzar semejante estatus. Hasta mi santa me lo dice: pero qué antipático eres. "¡Guapa!", le respondo yo, que soy antipático pero también un caballero a la antigua usanza. Y, ciertamente, la de la simpatía es una cualidad que personalmente considero sobrevalorada (véase aquí). Lo que me pregunto es si ello puede ser motivo legítimo de queja y/o/u reclamación. Servidor piensa que lo único que se le puede exigir en el contexto escolar es que cumpla con sus obligaciones laborales, las cuales, por si existiera alguna duda, se encuentran recogidas por ley (una legislación que, curiosamente, no hace mención ninguna a la simpatía, qué cosas). Y, sin esa modestia que generalmente encubre hipocresía, he de decir que considero que incluso lo hago bastante bien, tanto en lo que se refiere a los aspectos puramente didácticos como en el trato hacia el alumnado, que procuro que sea lo más respetuoso posible y en el que mis ofrecimientos de apoyo, asesoramiento y ayuda (jamás aprovechados por ese mismo alumnado en la medida en que se le ofrecen, mira tú por dónde) son constantes y repetidos. Tengamos además en cuenta que el alumno susodicho es de Bachillerato, es decir, un nivel de enseñanza voluntario, en el que se le ha de suponer al alumno cierto grado de madurez y autonomía que no requiera cariñitos y en el que ha de encontrar la motivación en sus propias metas más que en el carácter personal de sus profesores. Y en el que además una de de las obligaciones de éstos es prepararle para lo que va a ser la enseñanza superior, donde, como sabemos todos los que hemos pasado por ahí, encontrará paternalismo a raudales, faltaría más.

No es que el asunto me preocupe gran cosa, teniendo en cuenta que el juicio parte de individuos con cierto grado de inmadurez y que, posiblemente, intentan excusar sus propias incapacidades (objetivamente constatables) eludiendo su responsabilidad mediante el mecanismo de proyectarla en elementos externos. Puerilidad, en suma (¿ves como sí que soy antipático?). Pero me ha resultado suficientemente chocante como para comentarlo en este medio que, después de todo, prácticamente sólo lee su propio autor.

Como dijo otro admirable antipático de pro (y el cual me resulta tremendamente simpático; entre antipáticos ya se sabe): ¡A la mierda, váyase usted a la mierda!

Postdata 1: También dicen por ahí que una vez se me conoce soy buena gente. Aprovecho la ocasión para deshacer tal malentendido garantizando que eso es una absoluta falsedad: soy asquerosísimo hasta la médula; hasta a mí mismo me resulto antipático, y no veas la de veces en que he dejado de dirigirme la palabra por ese motivo.

Postdata 2: Probablemente la verdad de todo el asunto se encuentre en la leyenda de la ilustración de abajo.




jueves, 4 de octubre de 2012

TEBEOS PARA PENSAR






Siempre seremos favorables a los intentos de aproximar la filosofía al gran público. Convertida como está en una disciplina endogámica restringida al ámbito del academicismo especializado (en gran medida por culpa de los propios filósofos, que tan a menudo, de unas décadas a esta parte, exhiben tanto un lenguaje innecesariamente abstruso como la dedicación excesiva a cuestiones demasiado alejadas del sentir cotidiano), opinamos que, por el contrario, la filosofía debería ser algo situado a pie de tierra, accesible a todo el mundo y engarzado con la vida, nunca con la pretensión de situarse fuera y por encima de ella. Entre tales propuestas podemos situar el hermanamiento entre filosofía y cómic que ha proliferado en los últimos tiempos. Nosotros, que jamás hemos creído en aquello de la "alta cultura" y que, además, seguramente por una cuestión generacional, siempre hemos considerado el cómic como una forma de expresión tan respetable como cualquier otra, no le íbamos a hacer ascos al invento.

Así, la editorial Herder ha tenido la idea de combinar la filosofía con el manga en una colección que hasta ahora ha recogido a Nietzsche y a Maquiavelo (también a Dante, pero este autor ya se sale de lo puramente filosófico). Adaptaciones ciertamente sui generis de Así hablo Zaratustra y El príncipe exponen las ideas de estos pensadores (con más éxito en el segundo caso que en el primero, a nuestro parecer) a través del estilo tebeístico más popular en los últimos tiempos. Pequeño formato, blanco y negro y unos 9 € cada volumen (nada para lo que suelen valer estas cosas).






También tenemos a nuestra disposición el título Logicomix (Ediciones Sins Entido), protagonizado nada más y nada menos que por una de nuestras debilidades personales: el señor Bertrand Russell. En este caso, formato álbum, color y unos 23 € que merece la pena pagar.




Finalmente, otra obra que puede haber pasado más desapercibida por el hecho de encuadrarse en la categoría de libro de texto escolar, pero que pensamos que igualmente puede ser disfrutada por cualquier lector: un curioso manual de Filosofía de 1º de Bachillerato, publicado por Akal, en el que los habituales contenidos de la asignatura son ilustrados con los chistes gráficos del genial y a menudo desconcertante Brieva, en tal profusión que perfectamente podría pasar por ser un álbum más de este autor.




Bueno, suponemos que con todo lo anterior ya tienes para pasar al menos una tarde tonta de domingo. Así que de nada y hasta la próxima.


DELEUZE (POR UNA VEZ Y SIN QUE SIRVA DE PRECEDENTE)



Gilles Deleuze no es precisamente santo de nuestra devoción, como no lo suele ser nada de lo que huela a posmodernismo. No obstante, al César lo que es del César. Hemos encontrado unas palabras suyas que nos han gustado, y que vienen a propósito de la tan traída cuestión de la utilidad de la filosofía, que algunos andan diciendo por ahí que ha muerto (no, que estaba de parranda). Este fragmento del filósofo francés posee un valor añadido: que, para variar, se le entiende. En fin, como solemos hacer cuando dedicamos una entrada a una cita que nos ha gustado, callamos pronto y cedemos gustosos la palabra al invitado:


Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve al Estado, ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía.
    Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene un uso: denunciar la bajeza en todas sus formas. ¿Existe alguna disciplina, fuera de la filosofía, que se proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar todas las ficciones sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar en la mixtificación esta mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las victimas y de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo, afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hombres que no confunden los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral, y la religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se interesa por todo esto?
     La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa de desmitificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que quisieran… pero ¿quién a excepción de la filosofía se lo prohíbe?


No, no es Leonard Cohen. Es Deleuze.

Y NUESTRAS MÁS RECIENTES OCURRENCIAS...



ESTE BLOG ESTÁ DEDICADO A QUIENES NUNCA "MIRAN POR LA VENTANA" (PORQUE ABANDONEN SU CONFORMISMO Y SU DESIDIA)