lunes, 12 de noviembre de 2012

PENSAMIENTOS EN TANGA (EL TÍPICO TÍTULO TRAMPOSO PARA INCITAR AL LECTOR A ENTRAR EN MI PÁGINA, PORQUE YO TAMBIÉN SÉ UTILIZAR RECURSOS RASTREROS)



Hay un rinconcito en nuestro disco duro en el que hemos ido recopilando algunas imágenes interesantes alusivas a la cuestión del pensamiento entendido como herramienta para la reflexión y la crítica, que es un tema bien majo y que siempre queda como mucho más profundo que poner fotos de tías en tanga (aunque todo tiene su momento, que la vida da para mucho y nuestros apetitos son extensos y variados). Hemos pensado que, hasta que se nos ocurra un mejor tema al que dedicar una entrada, bien podíamos ofrecerte una selección de algunas de ellas. Las hay que ya han aparecido anteriormente en este blog, pero aquí se encuentran todas juntitas, con lo cómodo que resulta eso, ¿verdad? Puedes usarlas como fondo de pantalla, para estampar una camiseta o un posavasos o, sencillamente (mucho más fácil y barato), para nada. Además esta es una de esas entradas que nos dan poco trabajo, lo cual nos gusta mucho porque así nos queda más tiempo para seguir viendo fotos de tías en tanga.



















domingo, 11 de noviembre de 2012

ALAIN DE BOTTON Y LA FILOSOFÍA PARA LA VIDA



El material dedicado a la divulgación filosófica ha proliferado en los últimos tiempos. Aunque no todo él posee la calidad y el rigor que serían deseables, existen algunas cosas realmente interesantes, y entre ellas la labor realizada por Alain de Botton. Se trata de ese individuo escasamente carismático de la foto, el cual podría haber optado al papel de Sheldon Cooper si no fuese por el hecho de que Jim Parsons resulta perfecto para ello. A lo largo de toda su obra, se ha mostrado especialmente interesado en mostrar y demostrar al gran público que la filosofía no tiene por qué ocuparse necesariamente de cuestiones excesivamente abstractas y alejadas de los intereses del común de las personas, sino que, muy al contrario, puede encontrarse enraizada en lo más vital y ofrecer respuestas también a inquietudes absolutamente cotidianas. Tal es el leit motiv de su libro Las consolaciones de la filosofía (edición castellana en Punto de Lectura, 2006), en el que desgrana las lecciones ofrecidas por una serie de pensadores que, como él y como nosotros, estaban interesados, más que en cualquier otra cosa, en aprender a vivir lo mejor posible. Una traslación a imágenes del mencionado libro es la serie televisiva que aquí presentamos. Recomendamos tanto el uno como la otra.

Incluimos el enlace a la primera parte de cada uno de los capítulos. A partir de él podrás encontrar los correspondientes a las partes restantes:


Sócrates y la autoconfianza



Epicuro y la felicidad



Séneca y la ira



Montaigne y la autoestima



Schopenhauer y el amor



Nietzsche y el sufrimiento




miércoles, 17 de octubre de 2012

PARAFRASEANDO A UN ALEMÁN



He encontrado últimamente por ahí a ciertos participantes en medios interneteros que andan proclamando (de manera, además, bastante agresiva, con nulos matices y con la disposición al diálogo propia de un talibán) una especie de muerte de la filosofía. Y el problema no reside en tal cosa en sí misma (legítima como lo es cualquier posición crítica), sino en el sinsentido de que lo hacen pretendiendo que con ello están defendiendo a capa y espada la trinchera de las ciencias (las cuales, por cierto, identifican tan sólo con las ciencias naturales, pareciendo ignorar que no son éstas las únicas). Servidor defiende por igual ambos modelos de saber, aunque los antes aludidos hayan llegado a sugerir la acusación de que, como ellos con la filosofía, uno desprecia las ciencias (ya sabes: si no estás conmigo, estás contra mí), y apuesta por, no ya la conveniencia, sino la necesidad e incluso la inevitabilidad de su recíproca cooperación. En consecuencia, no acabo de comprender que para defender una cosa haya de atacarse la otra. Es más, estoy convencido de que atacando a una se está en realidad atacando a ambas. Pobres de las ciencias; con semejantes amigos, ¿quién necesita enemigos?

Comprobada la pérdida de tiempo que supone intentar dialogar con quien se parapeta en el dogma, opto por responderles indirectamente desde aquí. Y sabedor de que, como suele decirse, a buen entendedor pocas palabras bastan, lo haré con una única frase, aunque posiblemente algún día desarrollemos más a fondo esta cuestión. Por lo tanto, parafraseando a un alemán, y en pleno uso de mis facultades mentales, manifiesto que:


La filosofía sin las ciencias es vacía, las ciencias sin la filosofía son ciegas.




martes, 16 de octubre de 2012

PENSAR POR MÍ MISMO... ¡QUÉ COSAS TAN RARAS ME PIDES!



A través del tutor de uno de los grupos a los que imparto la asignatura de Educación Ético-Cívica (vamos, la Ética de toda la vida), me han llegado ciertas impresiones de los alumnos del susodicho grupo que no puedo dejar de considerar suficientemente significativas como para que merezcan un comentario aquí.

Estos alumnos (la mayoría de ellos muy positivamente implicados con la actividad académica, dato que añado para evitar ciertas posibles malinterpretaciones de lo que voy a narrar) manifiestan que, aunque la asignatura les parece interesante, no tienen ninguna queja del trabajo del profesor, etc., se encuentran muy desconcertados por un aspecto en particular: que en ella se les anime a pensar por sí mismos. Obviamente, no lo han expresado así. Al parecer, lo que han venido a decir es que no tienen muy claro qué se espera de ellos, porque cuando exponen sus ideas en clase el profesor no les puntualiza si lo que han dicho "está bien o mal". Me centraré en esta última expresión, que al parecer es bastante literal, pero antes es conveniente que haga un par de aclaraciones. En primer lugar, decir que cuando comienzo un curso, sea de ésta o de cualquier asignatura, siempre me detengo de manera considerable en informar al alumnado de cuáles son los objetivos y el planteamiento de la misma; es decir, que el problema no se encuentra en este punto. En segundo lugar, pondré en antecedentes al lector acerca de lo que pueda haber motivado a mis alumnos esas impresiones. En la asignatura de la que estamos hablando, exijo al alumno, por supuesto, la asimilación de determinados contenidos teóricos, pero al mismo tiempo también una reflexión personal sobre los mismos. Esto lo hago a través de una serie de mecanismos que ahora no voy a detallar, pero el caso es que en un determinado momento el alumno ha de expresar los resultados de dicha reflexión en un diálogo abierto con sus compañeros y el profesor (una puesta en común, me gusta llamarlo). En esa dinámica, el profesor se limita a ejercer de moderador. Bien, pues parece ser que es esto y no otra cosa lo que ha desconcertado a mi alumnado. Siempre intento dejarles claro que la asignatura en cuestión trata sobre ética, y no sobre moral. Es decir, que su finalidad no es la de enseñarles qué deben pensar acerca de lo que sea correcto o incorrecto (como sí se hace, por ejemplo, en la materia de Religión), sino la de enseñarles a reflexionar sobre ello. Por otra parte, me temo que los profesores de filosofía somos "demasiado" aficionados a valorar el sentido crítico y la autonomía de pensamiento.

Y con lo anterior llego a mi conclusión acerca de dónde se encuentra el problema: lo que al parecer mis alumnos echan de menos es que les diga si sus opiniones son o no válidas ("están bien o mal", recordemos que era la expresión exacta), esto es: que les diga lo que tienen que pensar. Al parecer, les incomoda (o quizás ni siquiera llegan a comprender) que un profesor les anime a pensar por sí mismos, sin juzgar sus ideas, situando su propio punto de vista al mismo nivel de validez que el suyo. Añadamos a esto que ellos mismos también reconocieron ante su tutor, al mismo tiempo que "se quejaban" de lo anterior, que la asignatura les resultaba muy "nueva". Esto lleva a pensar que, quizás y por desgracia, se encuentran ante la primera ocasión en su trayectoria escolar en que no se les dice qué es lo correcto o incorrecto, lo que "está bien o mal" o, en definitiva, qué tienen qué creer, pensar u opinar. Creo que, a partir de aquí, cada cual podrá ya sacar sus propias conclusiones.

Un último apunte: al parecer no es solamente a mis alumnos a quienes incomoda que les animen a pensar por sí mismos. Si echamos un vistazo al anteproyecto de la nueva Ley Orgánica de educación podemos observar que se pretende hacer desaparecer del currículo la asignatura de Ética. Y, con ella, al menos si nos basamos en lo que aquí estamos recogiendo, desaparecería también una oportunidad de que alguien anime a los escolares a reflexionar y a desarrollar sus propias ideas de manera fundamentada. Cualquiera diría que el hecho de que los futuros ciudadanos piensen por sí mismos también incomoda a nuestros legisladores.





sábado, 13 de octubre de 2012

ANUNCIOS PARROQUIALES





Hemos recibido en nuestro correo algo que no podemos resistirnos a reproducir aquí, para que pase así a formar parte del archivo del ágora. Según su encabezamiento, se trata de "comunicados parroquiales, comunes en nuestras iglesias, (...) reales todos ellos". Obviamente, no tenemos forma ninguna de verificar este último punto, pero tampoco importa mucho, pues tan sólo se trata de reírse un rato sanamente, sin ninguna otra intención añadida. En cualquier caso, como se suele decir: si non è vero, é ben trobato. Veamos:

Para cuantos entre ustedes tienen hijos y no lo saben, tenemos en la parroquia una zona arreglada para niños.

El próximo jueves, a las cinco de la tarde, se reunirá el grupo de las mamás. Aquellas señoras que deseen entrar a formar parte de las mamás, por favor, se dirijan al párroco en su despacho.

El grupo de recuperación de la confianza en si mismos se reúne el jueves por la tarde, a las ocho. Por favor, para entrar usen la puerta trasera.

El viernes, a las siete, los niños del Oratorio representarán la obra "Hamlet" de Shakespeare, en el salón de la iglesia. Se invita a toda la comunidad a formar parte de esta tragedia.

Estimadas señoras, ¡no se olviden de la venta de beneficencia! Es una buena ocasión para liberarse de aquellas cosas inútiles que estorban en casa. Traigan a sus maridos.

Por favor, pongan sus limosmas en el sobre, junto con los difuntos que deseen que recordemos.

El párroco encenderá su vela en el altar. El diácono encenderá la suya en la del párroco, y luego encenderá uno por uno a todos los fieles de la primera fila.

El próximo martes por la noche habrá cena a base de alubias en el salón parroquial. A continuación seguirá el concierto.

Recuerden que el jueves empieza la catequesis para niños y niñas de ambos sexos.

Tema de la catequesis de hoy: "Jesús camina sobre las aguas". Catequesis de mañana: "En búsqueda de Jesús".

El coro de los mayores de sesenta años se suspenderá durante todo el verano, con agradecimiento por parte de toda la parroquia.

Recuerden en la oración a todos aquellos que están cansados y desesperados de nuestra parroquia.

El torneo de basket de las parroquias continúa con el partido del próximo miércoles por la tarde. ¡Vengan a aplaudirnos. Trataremos de derrotar a Cristo Rey!

El precio para participar en el cursillo sobre "Oración y ayuno" incluye también las comidas.


Gracias al amigo Joaquín Martínez por hacernos llegar esta genialidad.


martes, 9 de octubre de 2012

EL RANKING DE "OJO CIENTÍFICO"




Una de nuestras aficiones es la lectura de divulgación científica, ya que nuestros limitados conocimientos de base nos impiden a menudo aproximarnos a la literatura especializada y profesional. Por ello, nos ha gustado echar un vistazo a este "top 5 de lecturas científicas" elaborado por el señor Luis Quesada y que presenta el blog Ojo científico. Y como nos ocurre a menudo cuando encontramos algo que nos gusta, también nos gusta compartirlo. Además, suponemos que a ellos no les importará este ejercicio de difusión, sino seguramente todo lo contrario. No están todos los que son, desde luego, pero sí son todos los que están. De ellos, en el ágora hemos leído tres de los cinco, y también los recomendamos (y seguro que los dos que no hemos leído también merecen la pena). Copiamos tal cual parte del artículo original (aunque la verdad es que, para eso, casi mejor que salgas ya de esta página y te vayas a la fuente, arriba enlazada).

¡And the winners are...!:

El mundo y sus demonios, Carl Sagan

top_5_lecturas_cientificas_4.jpgLa genialidad de Carl Sagan puede sentirse en cada párrafo de este libro. Fue escrito en 1995 y trata de acercar el método científico a todas las personas, mediante la aplicación del pensamiento crítico y del sano escepticismo. Para que el lector pueda desarrollar sus propias capacidades críticas y científicas, Carl Sagan propone usar una serie de herramientas para el escéptico, que se deben aplicar a fenómenos como los OVNI, las afirmaciones paranormales y la magia, entendida como poder sobrenatural (no como prestidigitación y engaño). La detallada visión de las historias sobre hadas, brujería y extraterrestres ayuda al lector a comprender lo fácil que es, para los seres humanos, perder la noción de lo que es real y como el método científico nos ayuda a comprender lo que parecía incomprensible.
"El mundo y sus demonios" es un libro genial para todos aquellos que buscan conocer mejor los procesos de la ciencia y cómo se autorregula, además de regalar al lector una herramienta para que no sea engañado por charlatanes, gurús y brujos, que afirman cosas que son incapaces de demostrar para conseguir un beneficio económico.

El Mayor Espectáculo sobre la Tierra, Richard Dawkins

top_5_lecturas_cientificas_1.jpgObra de Richard Dawkins en el que se presentan, con gran pasión y un sentido del humor muy inglés, las bases de la evolución, las pruebas que hay en su favor y la defensa de la ciencia frente a los ataques de los fanáticos religiosos. En "El mayor espectáculo sobre la Tierra", Dawkins se maravilla con la naturaleza y con los secretos de la evolución y transmite de forma muy elocuente el asombro que aún siente por los nuevos descubrimientos de la biología.
A veces su defensa es un poco enconada, pero el lector comprenderá a Dawkins si ha vivido una situación con creacionistas. Es sorprendente cómo el movimiento del diseño inteligente llegó a España, yo mismo he tenido que lidiar con varios apologistas de este movimiento que pretendían captar adeptos en mi zona.

Historia del tiempo, Stephen Hawking

top_5_lecturas_cientificas_2.jpgEn "Historia del tiempoStephen Hawking explica varios de los misterios de la cosmología en un libro fácil de leer, absorbente y muy cercano. Expone de manera magistral los conocimientos de la humanidad sobre el Universo, los avances en la ciencia y el futuro de la física. El lector encuentra una pincelada de lo que es el Universo y cómo hemos llegado a conocerlo, después trata los conceptos de espacio y tiempo, cómo Einsteinllegó a relacionarlos y cómo la humanidad se ha beneficiado de los avances en el campo de la relatividad general. Sigue haciendo un repaso por la física moderna, los modelos de partículas y el estudio de las fuerzas fundamentales para, una vez sentadas las bases, hablar sobre el origen y el final del Universo.
Ha vendido millones de copias en todo el mundo, muestra de la gran habilidad de Stephen Hawkingpara hacer llegar el lenguaje de la ciencia al gran público, generando una sed de conocimientos sobre el Universo que ha propiciado la aparición de muchos de los documentales y publicaciones que tratan el tema.
Hawking publicó en 2005 una edición condensada del libro, en la que se incluían los avances científicos actuales sobre los temas tratados, que llamó A Briefer History of Time.

Antes del Big Bang, Martin Bojowald

top_5_lecturas_cientificas_3_0.jpgEntramos en las fronteras de la física: la gravitación cuántica de bucles, una de las hipótesis que trata de unir la Relatividad General y la Física Cuántica. En su libro Antes del Big Bang, Martin Bojowald consigue de manera amena para el lector, explicar un poco la hipótesis de un espacio-tiempo cuantizado y las repercusiones que conlleva aplicar dicho escenario en las teorías físicas actuales.
El mayor impacto de la gravitación cuántica de bucles consiste en presentar el espacio-tiempo de manera discreta, en lugar de continua, por lo que habría un volumen mínimo del orden de la distancia de Planck. Al no haber volumen cero, las singularidades predichas por Einstein no sucederían, lo que abre la puerta a muchos sucesos extraños y a la posibilidad de espacio-tiempo anterior al Big Bang.

Estructura de la Realidad, David Deutsch

top_5_lecturas_cientificas_5_0.jpgDavid Deutsch presenta una propuesta arriesgada, una visión filosófica sobre la ciencia, la realidad, la vida y nuestros sentidos, que hilvana con gran maestría y soltura, para terminar ofreciendo al lector un marco en el que aparecen los multiversos y las realidades alternativas. En Estructura de la Realidad encontramos un libro fácil de seguir, con un amplio vocabulario que es recogido en un glosario al final de los capítulos. Las explicaciones son claras y lo suficientemente precisas para ser fáciles de entender.
¿Has leído alguno de los libros? ¿Crees que otros merecen estar en la lista? Te animo a dejarnos tus comentarios y consultas sobre el tema.

(Me encantan estas entradas tan fáciles; en diez minutos la he resuelto, tú).


¡ANTIPÁTICO!



Lo nunca visto: he recibido recientemente una queja por parte del padre de uno de mis alumnos referida a que no soy suficientemente simpático. No es que pretenda negar la verdad de la apreciación. No soy simpático; de hecho, soy profundamente antipático. Tampoco es que sea el Doctor House de la enseñanza secundaria, pero confieso que practico a diario para alcanzar semejante estatus. Hasta mi santa me lo dice: pero qué antipático eres. "¡Guapa!", le respondo yo, que soy antipático pero también un caballero a la antigua usanza. Y, ciertamente, la de la simpatía es una cualidad que personalmente considero sobrevalorada (véase aquí). Lo que me pregunto es si ello puede ser motivo legítimo de queja y/o/u reclamación. Servidor piensa que lo único que se le puede exigir en el contexto escolar es que cumpla con sus obligaciones laborales, las cuales, por si existiera alguna duda, se encuentran recogidas por ley (una legislación que, curiosamente, no hace mención ninguna a la simpatía, qué cosas). Y, sin esa modestia que generalmente encubre hipocresía, he de decir que considero que incluso lo hago bastante bien, tanto en lo que se refiere a los aspectos puramente didácticos como en el trato hacia el alumnado, que procuro que sea lo más respetuoso posible y en el que mis ofrecimientos de apoyo, asesoramiento y ayuda (jamás aprovechados por ese mismo alumnado en la medida en que se le ofrecen, mira tú por dónde) son constantes y repetidos. Tengamos además en cuenta que el alumno susodicho es de Bachillerato, es decir, un nivel de enseñanza voluntario, en el que se le ha de suponer al alumno cierto grado de madurez y autonomía que no requiera cariñitos y en el que ha de encontrar la motivación en sus propias metas más que en el carácter personal de sus profesores. Y en el que además una de de las obligaciones de éstos es prepararle para lo que va a ser la enseñanza superior, donde, como sabemos todos los que hemos pasado por ahí, encontrará paternalismo a raudales, faltaría más.

No es que el asunto me preocupe gran cosa, teniendo en cuenta que el juicio parte de individuos con cierto grado de inmadurez y que, posiblemente, intentan excusar sus propias incapacidades (objetivamente constatables) eludiendo su responsabilidad mediante el mecanismo de proyectarla en elementos externos. Puerilidad, en suma (¿ves como sí que soy antipático?). Pero me ha resultado suficientemente chocante como para comentarlo en este medio que, después de todo, prácticamente sólo lee su propio autor.

Como dijo otro admirable antipático de pro (y el cual me resulta tremendamente simpático; entre antipáticos ya se sabe): ¡A la mierda, váyase usted a la mierda!

Postdata 1: También dicen por ahí que una vez se me conoce soy buena gente. Aprovecho la ocasión para deshacer tal malentendido garantizando que eso es una absoluta falsedad: soy asquerosísimo hasta la médula; hasta a mí mismo me resulto antipático, y no veas la de veces en que he dejado de dirigirme la palabra por ese motivo.

Postdata 2: Probablemente la verdad de todo el asunto se encuentre en la leyenda de la ilustración de abajo.




jueves, 4 de octubre de 2012

TEBEOS PARA PENSAR






Siempre seremos favorables a los intentos de aproximar la filosofía al gran público. Convertida como está en una disciplina endogámica restringida al ámbito del academicismo especializado (en gran medida por culpa de los propios filósofos, que tan a menudo, de unas décadas a esta parte, exhiben tanto un lenguaje innecesariamente abstruso como la dedicación excesiva a cuestiones demasiado alejadas del sentir cotidiano), opinamos que, por el contrario, la filosofía debería ser algo situado a pie de tierra, accesible a todo el mundo y engarzado con la vida, nunca con la pretensión de situarse fuera y por encima de ella. Entre tales propuestas podemos situar el hermanamiento entre filosofía y cómic que ha proliferado en los últimos tiempos. Nosotros, que jamás hemos creído en aquello de la "alta cultura" y que, además, seguramente por una cuestión generacional, siempre hemos considerado el cómic como una forma de expresión tan respetable como cualquier otra, no le íbamos a hacer ascos al invento.

Así, la editorial Herder ha tenido la idea de combinar la filosofía con el manga en una colección que hasta ahora ha recogido a Nietzsche y a Maquiavelo (también a Dante, pero este autor ya se sale de lo puramente filosófico). Adaptaciones ciertamente sui generis de Así hablo Zaratustra y El príncipe exponen las ideas de estos pensadores (con más éxito en el segundo caso que en el primero, a nuestro parecer) a través del estilo tebeístico más popular en los últimos tiempos. Pequeño formato, blanco y negro y unos 9 € cada volumen (nada para lo que suelen valer estas cosas).






También tenemos a nuestra disposición el título Logicomix (Ediciones Sins Entido), protagonizado nada más y nada menos que por una de nuestras debilidades personales: el señor Bertrand Russell. En este caso, formato álbum, color y unos 23 € que merece la pena pagar.




Finalmente, otra obra que puede haber pasado más desapercibida por el hecho de encuadrarse en la categoría de libro de texto escolar, pero que pensamos que igualmente puede ser disfrutada por cualquier lector: un curioso manual de Filosofía de 1º de Bachillerato, publicado por Akal, en el que los habituales contenidos de la asignatura son ilustrados con los chistes gráficos del genial y a menudo desconcertante Brieva, en tal profusión que perfectamente podría pasar por ser un álbum más de este autor.




Bueno, suponemos que con todo lo anterior ya tienes para pasar al menos una tarde tonta de domingo. Así que de nada y hasta la próxima.


DELEUZE (POR UNA VEZ Y SIN QUE SIRVA DE PRECEDENTE)



Gilles Deleuze no es precisamente santo de nuestra devoción, como no lo suele ser nada de lo que huela a posmodernismo. No obstante, al César lo que es del César. Hemos encontrado unas palabras suyas que nos han gustado, y que vienen a propósito de la tan traída cuestión de la utilidad de la filosofía, que algunos andan diciendo por ahí que ha muerto (no, que estaba de parranda). Este fragmento del filósofo francés posee un valor añadido: que, para variar, se le entiende. En fin, como solemos hacer cuando dedicamos una entrada a una cita que nos ha gustado, callamos pronto y cedemos gustosos la palabra al invitado:


Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve al Estado, ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía.
    Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene un uso: denunciar la bajeza en todas sus formas. ¿Existe alguna disciplina, fuera de la filosofía, que se proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar todas las ficciones sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar en la mixtificación esta mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las victimas y de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo, afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hombres que no confunden los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral, y la religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se interesa por todo esto?
     La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa de desmitificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que quisieran… pero ¿quién a excepción de la filosofía se lo prohíbe?


No, no es Leonard Cohen. Es Deleuze.

lunes, 10 de septiembre de 2012

ONFRAY AUDIOVISUAL A TUTIPLÉN



Oye, que no te creas tú que hacer una entrada de este blog es tan sencillo. Bueno, algunas sí. Pero hay otras que... cada cual por unos motivos en particular, tienen su intríngulis. Pero hay ocasiones en que me pilla la urgencia y coincide mi deseo de contar algo con las pocas ganas de trabajar. Y este es el caso. La única intención de esta entrada es recomendar un canal de YouTube que se dedica fundamentalmente a meter material de Onfray. Si esto me coge en otro momento, aquí lo que tocaría sería currarse un perfil del personaje, revisar la página en cuestión para glosar sus contenidos, seleccionar algunos vídeos destacables para insertarlos aquí,... y luego la rutina habitual, que incluye revisar el texto veinte veces seleccionando los adjetivos más apropiados, detectando estructuras sintácticas mejorables y toda esa mierda obsesiva. Y encima el HTML de los cojones, que a ver si algún día alguien me explica cómo se sangran los párrafos. Total, para lograr una diferencia que estoy seguro de que sólo la percibo yo mismo. Pues mira, en esta ocasión no tengo intención ni de hacer eso. Lo que estoy escribiendo a la primera y así de corrido es lo que va a quedar, y arreando. Y casi que lo que viene a continuación sería lo que en condiciones normales no constituiría más que un mero borrador para una de las habituales entradas de este blog. Pero si ni el título está pensado, ¿o es que no se nota?

O sea, que así a vuela pluma:

Que Michel Onfray es un filósofo que me gusta mucho, posiblemente el que más de los que respiran en estos momentos, y que es materialista, ateo, hedonista y nietzscheano. Otro día nos curraremos un artículo más decente sobre el personaje en cuestión. Ahora no me da la gana (ya lo había dicho, ¿no?).

Que hay un canal de YouTube cuyo/a responsable adopta el nombre de "lindamuchacha" y que mayoritariamente (aunque no sólo) incluye vídeos de Onfray que el susodicho responsable subtitula al castellano de manera bastante eficiente.

Que hay mucho y de todo: documentales, entrevistas y debates televisivos, conferencias, presentaciones de libros,...

Y que si te interesa Onfray no te lo puedes perder, porque como ya he dicho hay material para aburrir (es una manera de hablar). Y si no te interesa Onfray, pues con tu pan te lo comas.

Y ya está... Ah, bueno, no, falta enlazar la página, que si no es como si no hubiéramos hecho nada:


Iba a hacer una impresión de pantalla para insertar la imagen e incluir el enlace en ella, pero paso hasta de abrir el Paint. Para qué, si vas a llegar igual.

Bueno, voy a poner al menos una fotico del Onfray; a ver... ésta, que parece que el tío sea de uno de esos grupos siniestro-intelectualoides de los 80 (si no tienes más de cuarenta no lo vas a entender, te lo digo ya, que ahora ni a los siniestros de toda la vida de Dios los llaman siniestros, sino góticos, hay que joderse):


Ahora sí. Hala, a tomar viento.


domingo, 9 de septiembre de 2012

DIDEROT O LA ANTIRRELIGIOSIDAD ILUSTRADA



Denis Diderot (1713-1784) es uno de los paradigmas del pensamiento ilustrado. No tan emblemático como Kant, ni tan canónico para la historiografía filosófica habitual como Rousseau, fue sin embargo uno de los principales artífices de ese talante intelectual que, buscando liberar al hombre mediante la razón, se enfrentó a todas las ideas establecidas del Ancien Régime. Y ello lo hizo fundamentalmente a través de la que fue su principal herencia para la posteridad: la Enciclopedia, de la que fue editor, redactor (entre un amplísimo elenco que aglutinaba a toda la intelligentsia del momento) y principal responsable. Se trata de una obra que ha quedado en la historia como uno de los hitos del pensamiento libre, enfrentada a todos los poderes fácticos de la época por mostrarse crítica con cada uno de ellos. Entre los mismos, por supuesto, no podían quedar excluidos ni la religión ni la Iglesia (que no son lo mismo, por supuesto). Entre los enciclopedistas, algunos (pocos) se mostrarían como ateos confesos y sin ningún tipo de rubor, como el Barón d'Holbach; otros, como Rousseau, Voltaire o el propio Diderot, no pasarían de declararse deístas, tal vez desde la sinceridad o tal vez simplemente para evitar los serios problemas que podía conllevar la adopción pública de una postura más radical (existen fundadas razones para sospechar que se trataba más bien de lo segundo). Pero, en cualquier caso, todos fueron, desde el pensamiento libre y progresista que les caracterizaba, decididos antirreligiosos y anticlericales (que no es lo mismo, volvemos a recordar). Diderot prodigó en distintos lugares de su obra los ataques contra lo que él, junto con los demás ilustrados, consideraba uno de los más firmes baluartes de la irracionalidad contra la que combatía.

Así, en Pensées philosophiques, uno de sus primeros textos, encontramos un enfático ataque hacia la incoherencia entre el espíritu inquisitorial y la caridad teóricamente predicada por la doctrina cristiana:
¡Qué voces! ¡Qué gritos! ¡Qué gruñidos! ¿Quién ha encerrado en estas mazmorras todos estos miserables cadáveres? ¿Qué crímenes han cometido estas pobres criaturas? Algunas se golpean los pechos con piedras, otras desgarran su cuerpo con garfios de hierro; y todas tienen en sus ojos reproches, dolor y muerte. ¿Quién las ha condenado a estos tormentos? -Dios, al que han ofendido. -¿Quién es ese Dios? -El Dios de la Bondad y el Amor.
El mismo asunto en el artículo de la Enciclopedia "Teólogo", en un párrafo que sería mutilado por Le Breton, el librero responsable de la publicación de la obra, por temor a que ésta se viera perjudicada comercialmente:
Es una vergüenza que los filósofos deban estar a menudo en condiciones de dar a los teólogos lecciones de tolerancia y humanidad. Es una vergüenza que estos hombres, cuya ciencia está plagada de dificultades, misterios y cuestiones incomprensibles, y que reconocen que la gente no tiene fe en sus enseñanzas si no es por una especial gracia de Dios, hayan tenido que emplear el fuego y la espada, y seguirían empleándolos hoy si el soberano se lo permitiera.
Louis de Jaucourt, máximo responsable de la redacción de los últimos diez volúmenes (la mitad de su contenido, alrededor de 17.000 artículos él solito, a razón de 14 horas de trabajo al día durante una década, según testimonio del propio Diderot,... merece la pena reseñarlo), también se despacha a gusto en su artículo "Inquisición", sobre una institución aún vigente y en plena actividad en la Francia de la época (y en España, a la que se hace referencia en el texto):
Encargan de su ejecución a un sacerdote; a un monje que ha hecho voto de caridad y de mansedumbre, que hace sufrir al infeliz las más crueles torturas en mazmorras vastas y profundas. Hay también un teatro montado en una plaza pública, adonde llevan al condenado tras una procesión de monjes y otros clérigos para martirizarlo. Cantan, celebran misa y luego matan a los hombres. Un asiático llegado de su tierra a Madrid en una fecha en que tenga lugar una de estas ejecuciones, no podría saber si se trata de una diversión, una celebración religiosa, un sacrificio o una carnicería; y, sin embargo, es todo ello a la vez. Los reyes, cuya mera presencia basta para perdonar a un criminal, asisten a estos espectáculos desde un asiento más bajo que el del inquisidor, y observan cómo la víctima muere entre las llamas. A Moctezuma se le condenó por sacrificar prisioneros a sus dioses... ¿Qué habría dicho si hubiera visto alguna vez un auto-da-fé?
De nuevo en Pensées philosophiques, Diderot nos ofrece su narración como testigo de la representación llevada a cabo por unos milagreros de feria:
El faubourg reverbera con los gritos de los circunstantes: las cenizas de un hombre elegido producen milagros como los que realizaba el propio Jesucristo. La gente corre de acá para allá, y yo llego hasta aquí siguiendo al gentío. En el instante mismo de acercarme oigo gritar: "¡Milagro! ¡Milagro!" Me acerco, miro y veo a un pobre niño cojo que camina con ayuda de tres o cuatro almas caritativas que lo sostienen; y la gente observa boquiabierta y repite: "¡Milagro! ¡Milagro!" ¿Dónde está el milagro, imbéciles? ¿No os dais cuenta de que el pequeño estafador no ha hecho más que cambiar sus muletas por otras?
Obviamente, calificar la religión como "muleta" no podía ser bien recibido por ciertos individuos, así que no es de extrañar que esa obra y otras del mismo periodo pusieran a nuestro protagonista en el punto de mira de las autoridades (con encarcelamiento incluido) durante el resto de su trayectoria, lo que le obligaría a partir de ese momento a ser muy cuidadoso con sus palabras escritas, para eludir no sólo la censura sino incluso convertirse en una más de las víctimas de lo descrito arriba por Jaucourt.

Pero en una tensión constante entre el guardar las apariencias en beneficio de su propia seguridad y el sentimiento de obligación moral hacia determinadas ideas, el reflejo de éstas de manera tangencial era inevitable. Así, en un prospecto anunciador de la publicación del primer volumen de la Enciclopedia, se presentaba un cuadro clasificatorio de las diversas disciplinas de conocimiento en el que la teología aparecía como una rama de la filosofía, por lo tanto supeditada a ésta, o sea, a la razón, mientras que la escolástica había dedicado unos cuantos siglos al denodado esfuerzo de sostener precisamente lo contrario.

Otra referencia a la teología la encontramos cuando, en consonancia con una metáfora incluida en el artículo "Filósofo" de la Enciclopedia ("El filósofo no actúa guiado por sus pasiones, sino después de reflexionar; viaja en la noche, pero lo precede una antorcha"), dice en otro de sus escritos:
Vagar de noche en un espeso bosque. Sólo tengo una luz para guiarme. Aparece un extraño y me dice: "Amigo..., deberías extinguir tu luz para encontrar el camino con más claridad." Este extraño es un teólogo.
Tales manifestaciones no eran poca cosa, teniendo en cuenta que el enfrentamiento entre filosofía y teología, entre razón y fe, había de suponer un auténtico seísmo en la historia de las ideas que contribuiría a destruir los cimientos del establishment de la época.

Una declaración de principios indirecta se encuentra en el hecho de que en la Enciclopedia, que se presentaba como una obra de consulta y referencia que había de recoger todo conocimiento que mereciese la pena ser tenido en cuenta, no apareciese ni una sola entrada dedicada a un santo o a un Padre de la Iglesia.

Al resultar problemático denunciar de manera directa al catolicismo, Diderot había de emplear ingeniosos recursos para decir sin decir, como todo creador que a lo largo de la historia ha trabajado bajo condiciones de censura. Una de estas estratagemas era la de criticar en otras religiones lo que sin duda también había de ver en el propio catolicismo, como en estas palabras a propósito del judaísmo:
No será inútil advertir al lector de que uno no debe esperar encontrar entre los judíos ni precisión en sus ideas, ni exactitud en su razonamiento ni claridad en su estilo. [...] En una palabra, nada de cuanto debe ser característico de una sólida doctrina filosófica. Por el contrario, se hallará en ellos sólo una confusa mezcla de principios de razón y de revelación, una oscuridad afectada y a menudo impenetrable, principios que llevan al fanatismo, un ciego respeto por la autoridad de los doctos y la Antigüedad [...]: en una palabra, todos los defectos propios de una nación ignorante y supersticiosa.
Menos sutileza encontramos en el hecho de que, mediante su entonces novedosísimo sistema de referencias cruzadas (lo que hoy muchos entenderíais como "hiperenlaces"), la entrada de la Enciclopedia "Antropofagia" se cerrara con un "Véase: Eucaristía".

Quizás excesivo para el momento (e incluso para muchas almas actuales) hubiera sido la novela La religiosa, en la que una joven obligada a ingresar en un convento (lo cual era algo de lo más habitual en otros tiempos) se encuentra entre las paredes del sacrosanto recinto con un nido de "depravación" lésbica. Este texto, hoy considerado un clásico de la literatura erótica, sería uno de tantos que Diderot redactaría, muy comprensiblemente, con la idea de no darlo a la publicación.

No ha de sorprender que en 1759 se oyesen estas palabras en el Parlamento de París en boca de uno de los detractores del proyecto enciclopedista:
La Sociedad, el Estado y la Religión se presentan ante este tribunal para exponer su caso. Sus derechos son violados, sus leyes ignoradas, la impiedad yergue bien alta su cabeza [...] y la licenciosidad crece a diario. La humanidad se estremece, los ciudadanos se alarman, uno oye quejarse a los sacerdotes ante la perspectiva de tantos trabajos [...] que demolerán los fundamentos de nuestra religión. [...] Con gran pesar nos vemos forzados a concluir que existe un proyecto formado, una sociedad organizada, para propagar el materialismo, destruir la religión, inspirar un espíritu de independencia y alimentar la corrupción de la moral. [...] La fe es inútil; la existencia de Dios, dudosa; la creación del mundo, algo no probado, el universo se formó espontáneamente, el Mesías fue un mero legislador, el progreso de la religión algo no natural. [...] Las Escrituras son tratadas como ficción; los dogmas, ridiculizados; religión y fanatismo se consideran sinónimos, y la cristiandad no inspira otra cosa que una furia inconsciente por trabajar para la destrucción de la sociedad.
Dejamos al lector la tarea de reflexión acerca de los posibles paralelismos entre ciertas actitudes, ideas y palabras situadas en el siglo XVIII y lo que todavía podemos hallar en la actualidad.


Fuente: Philipp Blom, Encyclopédie, Editorial Anagrama, Barcelona, 2007.


domingo, 26 de agosto de 2012

DIETA



El filósofo argentino Mario Bunge, nacido en 1919 y en pleno uso de sus facultades mentales (al menos aparentemente), declaró en una reciente entrevista a propósito de las claves para la longevidad: “No leer a los posmodernos, no fumar, no beber alcohol y no hacer demasiado deporte. Mantener ágil el cerebro. Si uno deja de aprender, el cerebro deja de funcionar”.

El cuarto y quinto puntos los venimos adoptando, sin duda (incluso diríamos que quizás nos convendría no seguir el cuarto tan a rajatabla). En cuanto al segundo y al tercero,... bueno... a ver qué se puede hacer. Pero el primero, ah, ese sí. Hemos de ser conscientes de que nuestra dieta intelectual tiene tanta importancia y merece tanto cuidado como la físiológica. Incluir en ella a los posmodernos puede suponer importantes deficiencias proteínicas. Y si queremos evitar las digestiones pesadas, hay que abstenerse, por supuesto, de Hegel y de Heidegger. Mejor ingerir platos ligeros pero al tiempo nutritivos, entre los que encontraríamos desde recetas clásicas como Russell o Popper hasta muestras de nouvelle cuisine como Onfray. Si queremos algo más especiado, Nietzsche. Y, por supuesto, no despreciar jamás un menú degustación de ilustrados franceses. A ver si conseguimos llegar al menos a los cincuenta, que con los disgustos que me dais no es objetivo baladí.


CITAS PARA PARECER INTELIGENTE (O NO)



Lo cierto es que no somos muy amigos de las citas sacadas de contexto a modo de frases lapidarias (ya sabes, al estilo de eso que a veces nos encontramos en los sobrecitos de azúcar). Diríase que con tal recurso se pretende que las grandes cuestiones del universo y de la vida pudieran ser resueltas con una mera sentencia ocurrente. Nos tememos que las cosas son algo más complicadas que eso. Por otra parte, además, el coleccionar esas frases parece en ocasiones un patético intento de disponer de un repertorio de píldoras de supuesta sabiduría con el que epatar a nuestros contertulios importando poco si tan siquiera comprendemos lo que estamos enunciando (siendo lo importante tan sólo el "como dijo..."). Sin embargo, y cayendo en una de esas contradicciones que nos convierten en humanos, demasiado humanos (que decía el tío Federico), también en el ágora tenemos nuestra propia colección de citas, y de ella hemos decidido entresacar en esta ocasión unas cuantas que se encuentran unidas por un motivo particular: el animar a pensar por uno mismo, una cosa no sólo difícil de hacer sino también difícil de saber cuándo la estamos haciendo realmente. Ahí van (y no te olvides de esgrimirlas en la próxima reunión en que quieras impresionar a tus amigos):

Nota del irresponsable: hemos seleccionado para acompañar las citas unas imágenes de sus respectivos autores en que éstos ponen cara de pensar mucho y muy fuerte. Nótese en  todos los casos el contacto o al menos proximidad de una mano con el rostro, que es algo que siempre queda de un intelectual que te cagas (Russell suple la mano con la pipa, que para eso era británico y además conde y sir). Si no, fíjate la próxima vez que veas la foto promocional del novelista de moda, no importando para el caso si se trata de un auténtico patán, lo cual es lo más probable por otra parte.






"El hombre es individualmente inteligente y colectivamente estúpido".
(Stanislaw Jercy Lec)











"Donde todos piensan igual, ninguno piensa mucho". (Walter Lippman)










"La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe".
(Carl Sagan)










"Cada vez que se encuentra usted del lado de la mayoría, es el momento de hacer una pausa y reflexionar".
(Mark Twain)









"Hay que estar contra lo ya pensado, contra la tradición, de la que no se puede prescindir, pero en la que no se puede confiar".
(Karl R. Popper)







"La interrelación del poder de la estupidez de abajo y el amor al poder de arriba paraliza el esfuerzo de los hombres racionales".
(Bertrand Russell)










"¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio".
(Albert Einstein)








Y NUESTRAS MÁS RECIENTES OCURRENCIAS...



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