martes, 18 de mayo de 2010

PRIMO LEVI



Cuando pienso en la postura negacionista hacia la tristemente célebre "solución final", no puedo evitar concluir que algunos individuos deben de considerar al escritor protagonista de esta entrada como el de más desbordante imaginación que ha dado la historia de las letras. De no ser ciertos los hechos que nos narra, inventarlos requeriría un equipo de dos docenas de clones de Jules Verne cargados hasta las cejas de LSD.


Nos estamos refiriendo a Primo Levi (1919-1987), el judío italiano superviviente de Auschwitz que nos ha legado el testimonio directo más completo, profundo y lúcido de unos acontecimientos que provocan vergüenza de pertenecer a la especie humana. Si bien es autor de una más extensa bibliografía, siempre será recordado fundamentalmente por la llamada "trilogía de Auschwitz", un conjunto de tres obras que recoge sus memorias de los diez meses de 1944 que vivió (¿vivió?) en uno de los más famosos campos de exterminio nazis. Diez meses según el tiempo objetivo que miden relojes y calendarios, toda una vida según el sentido interno y subjetivo del tiempo que portamos en nuestra conciencia. Pues no otra cosa que toda una vida pueden ser diez meses de la existencia de una persona que es tanto testigo como objeto de una atrocidad constante, de una persona que en cada instante de cada uno de sus días desconoce si al instante siguiente seguirá con vida.

La mencionada trilogía se encuentra compuesta por las obras Si esto es un hombre (1956), La tregua (1963) y Los hundidos y los salvados (1986). Las dos primeras adoptan un estilo plenamente narrativo (el cual suponemos que los negacionistas a los que al comienzo nos referíamos encuadrarán en la categoría de novela de ciencia-ficción distópica), y recogen el periodo de estancia en el campo, la primera, y el periplo de vuelta al hogar tras la liberación, la segunda. Años después y posiblemente con la sensación de que todavía nadie había dicho todo lo que se debía decir, publica la tercera, donde retoma los recuerdos de su paso por el infierno, pero en esta ocasión con un resultado más reflexivo a través de un estilo más ensayístico. 

Más arriba hemos dicho que, aunque Levi publicó mucho más, siempre se le identificará como el autor de estas obras, y no creo que a él le importunara en absoluto este fenómeno. Siendo consciente de haber sido testigo y parte de unos hechos tan relevantes históricamente, así como de su capacidad para hacernos partícipes de ellos gracias a su talento literario, Levi se impuso como misión personal mantener y difundir el recuerdo de uno de esos momentos de la humanidad que jamás han de caer en el olvido. Porque olvidarlo supondría olvidar lo que somos y lo que podemos llegar a ser. Porque olvidar es negar nuestra historia y, en consecuencia, negarnos a nosotros mismos, que nos encontramos hechos tanto de nuestro pasado como de nuestro futuro posible.

Tan amena como estremecedora, se trata de una lectura extremadamente recomendable. Ahora mismo, en el mercado editorial español se pueden encontrar los tres libros por separado pero, teniendo en cuenta que de todas formas si lees uno vas a desear inevitablemente leer los restantes, proponemos la edición de la trilogía completa en un único volumen que la editorial El Aleph lanzó en 2009 (a un precio muy razonable, por cierto). Léelo para no ignorar lo sucedido; porque la ignorancia y el olvido son lujos que no nos podemos permitir.




viernes, 14 de mayo de 2010

ATEÍSMO PARA ELOY


(Advertencia: este artículo contiene un spoiler)

Tengo un hijo con actualmente tres años que probablemente algún día me pregunte si existen los Reyes Magos. No sé qué le responderé exactamente, pero sé que no le diré ni que sí ni que no, sino que seguramente recurriré a una de esas respuestas elusivas tan habituales del tipo "¿y tú que crees?", "¿tú quieres que existan?", "lo que tú prefieras pensar" o similar. Pero también es posible que mi hijo me pregunte algún día si existe Dios. En este caso sí puedo anticipar con toda convicción cuál será mi respuesta: no.

Esto viene a colación por el hecho de que he observado que numerosos no creyentes contemplan tal momento como una especie de situación difícil y comprometida ante la que manifiestan una cierta prevención, y como resultado de ello les preocupan las dudas acerca de cuál ha de ser la respuesta que deberían ofrecer como más apropiada. En ello me parece detectar ciertas inseguridad, indecisión o incluso sentimiento de culpabilidad al respecto de la propia postura intelectual de no creencia que considero totalmente injustificadas. Estas personas no quieren engañar a su hijo o hija, pero por otro lado tienen el temor de caer en lo que ellos consideran que sería una reproducción del dogmatismo de los creyentes y la tendencia adoctrinadora a que tal dogmatismo conduce. En otras palabras, detestan la idea de convertirse en la otra cara de la moneda de unos padres creyentes (cuando en realidad el agnosticismo y el ateísmo no son la otra cara de la moneda de la creencia religiosa; la otra cara de la moneda de una creencia religiosa no es sino otra diferente creencia religiosa). Su objetivo es permitir que su hijo piense por sí mismo, y consideran que si le ofrecen esa respuesta taxativa que antes he propuesto estarían incurriendo en el intento de inculcarle sus propias ideas cuando en realidad lo que deberían hacer es estimularle a formarse su propia opinión. ¿Dónde reside aquí el error? En que se pretendería animar a alguien a formarse su propia opinión sobre algo que no es cuestión de opinión, en que no se estaría transmitiendo ninguna creencia dogmática al pronunciar ese "no", en que con ello no se estaría coartando de ninguna manera la autonomía de pensamiento.

Si nuestro hijo nos preguntase, por ejemplo, si la Tierra está estática en el centro del universo mientras el resto de éste gira a su alrededor, no consideraríamos inconveniente responderle que no. Es más, veríamos esta respuesta como la única razonable y responsable. Al hacerlo, ¿estaría justificado que considerásemos que caemos en el dogmatismo?, ¿tendríamos el temor de estar coartando su libertad de pensar?, ¿tendríamos en algún momento la tentación de responderle "has de formarte tu propia opinión sobre esta cuestión"?

La objeción que inmediatamente surgirá al común de las personas es que no es lo mismo, porque mientras sí podemos estar seguros al 100% de que la Tierra no está estática, no lo podemos estar acerca de la inexistencia o existencia de Dios. La respuesta a la primera cuestión sería objetiva e indiscutible, mientras que la que corresponde a la segunda dependería del parecer personal de cada cual. Lo que ocurre, sin embargo, es que esto no es así. Tampoco podemos estar 100% seguros de que la Tierra no está estática. En nuestro conocimiento sobre el mundo de los hechos no cabe el concepto de certeza. Cuando estamos seguros de algo, lo estamos únicamente porque su verdad o falsedad posee un cierto grado de probabilidad. Un grado de probabilidad que en ocasiones nos es suficiente para responder un "sí" o un "no" sin temor a equivocarnos. Así funciona nuestro conocimiento del mundo, y no necesitamos más.

Ese grado de probabilidad de los hechos que traducimos en seguridad de nuestro conocimiento acerca de la realidad es lo que nos resulta suficiente para afirmar que la Tierra no está estática, así que ¿por qué no habría de ser también suficiente para afirmar que Dios no existe? Parecería que el objeto " Dios" ha de ocupar una especie de categoría especial dentro de nuestros juicios acerca del mundo de los hechos. ¿Por qué? La respuesta es evidente: el peso, la influencia, de una carga histórica, cultural y social de la que nos es tremendamente difícil librarnos. 

Una vez dicho lo anterior, recurriré a otro ejemplo. Todos conocemos la trama de la película Matrix (un film cuyos creadores nos hicieron un gran favor a aquellos que tenemos el interés o la necesidad de explicar ciertas cosas, pues su base argumental no es sino la clásica hipótesis de trabajo filosófica del "cerebro en el frasco"). ¿Pudiera ser que en realidad viviéramos en "Matrix"? No es imposible. Pero las probabilidades de ello son tan sumamente ínfimas que cualquier respuesta distinta del "no" la consideraríamos poco razonable. Si nuestros hijos nos preguntaran si existe "Matrix", ¿entenderíamos como conveniente cualquier respuesta que no fuese un claro y rotundo "no"? Sin embargo, sólo tenemos que suponer que el transcurrir histórico y social de nuestra cultura hubiera sido diferente al que realmente ha sido. Supongamos que la "doctrina Matrix" hubiera triunfado hace 2000 años, expandiéndose a lo largo de todo el mundo occidental, generando una religión organizada e institucionalizada, permeando nuestra concepción de la realidad y nuestro pensamiento moral, quizás hasta el punto de que hoy mismo se estuviera enseñando en las escuelas públicas de nuestro país. Si ello hubiera ocurrido, esas mismas personas que hoy tienen reparos en decirle a su hijo "Dios no existe" lo tendrían de la misma manera en decirle "Matrix no existe".

He manifestado al comienzo que no daría a mi hijo una negativa acerca de la posibilidad de que existan los Reyes Magos. Se trata de un mito de nuestra tradición cultural que, despojado de toda connotación y contextualización religiosas (lo cual es tan posible como conveniente), yo mismo gocé enormemente en mi infancia y que, inevitablemente, acaba cayendo por su propio peso para cualquier individuo. Sin embargo, no recuerdo haber creído en Dios en ningún momento de mi vida, y no tengo la sensación de haberme perdido nunca nada (más bien estoy convencido de haber ganado mucho). Y éste, a diferencia del de los Reyes Magos, es un mito que se puede arrostrar durante toda la existencia porque, aunque parezca mentira, la mayoría de los seres humanos, aun de adultos, siguen creyendo en algunas fantasías infantiles.

miércoles, 12 de mayo de 2010

NUESTROS VECINOS



Este ágora no es una isla, una plaza aislada y solitaria. A lo largo de la red existe una gran cantidad de sitios que comparten su espíritu y a los que merece la pena realizar una visita de vez en cuando. Aunque ya aparecen enlazados en algún lugar de esta página, es posible que a más de uno de nuestros lectores, potencialmente interesados, les haya pasado desapercibida esa presencia, así que he decidido que quizás sea conveniente llamar la atención sobre ellos de manera más explícita. Aquí están:


CyberAteos es una asociación atea activa y militante enraizada en nuestro país aunque dirigida a todo el mundo de habla hispana. Si quieres introducirte en el tema es el mejor lugar para ello (encontrarás numerosas referencias de libros, artículos, películas,...). Si ya estás introducido pero quieres codearte con gente que piense como tú (o, simplemente, que piense), también. Una de sus ofertas más activas, aunque no la única, es su foro de debate (http://www.cyberateos.org/foro.php), donde hallarás alto nivel discursivo (te recomiendo afinar tu capacidad argumentativa si quieres estar al nivel) y sentido del humor a partes iguales. Si quieres dialogar con gente inteligente, tolerante con quien lo merece y de la que puedes aprender mucho, este es tu lugar. Eso sí, si entras únicamente a dar por saco o a echarte unas risas a costa del personal te van a botar, y con toda la razón, antes del segundo click de ratón (especial cuidado con DrSagan, el "terminator" de los trolls).

Blog del argentino Fernando G. Toledo. Como su nombre indica, centrado en el pensamiento ateo. Posiblemente el mejor compendio de artículos en español sobre la materia que se puede encontrar ahora mismo en la red. No solamente por la calidad de los redactados por el propio creador del blog (periodista profesional), sino también porque recoge textos de algunos de los más importantes pensadores ateos de la actualidad, muchos de ellos traducidos por el mismo Toledo y a los que por lo tanto muchos no podrían acceder de otra manera. Una pequeña hemeroteca atea que hay que conocer.

http://www.proyectosandia.com.ar/
Otro argentino, Ezequiel Del Bianco, elabora este blog con vocación de divulgación científica bajo la divisa "ciencia y pensamiento crítico dulces y refrescantes". En su presentación, el autor nos revela que, aun sin tener una formación científica académica, lleva toda su vida en contacto con este área del saber a través de los mejores autores de divulgación (Carl Sagan, Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Stephen Hawking, Bill Bryson, Eduardo Punset,...). Su intención es aportar su granito de arena a la loable labor de llevar la ciencia hasta el público no especializado a través de un lenguaje asequible, evitando los tecnicismos y adoptando un enfoque atrayente. Ya los nombres arriba mencionados nos mostraron que la ciencia es cualquier cosa menos aburrida; Blanco sigue dejándolo bien claro (prometo que me ha salido sin querer... ya sabes: Bianco, claro... je).

http://www.pseudociencias.com/
"Alerta pseudociencias" es el hermano pequeño del anterior y se debe al mismo autor. Viene a ser una extensión de "Proyecto sandía" especializada en un objetivo más específico: el desmontaje y denuncia de las pseudociencias, tarea que Blanco califica como su "lucha personal". Su planteamiento se concreta en ofrecer una clasificación sistemática de las distintas pseudociencias (por el momento ha incluido la astrología, el psicoanálisis, la ufología, la numerología, la homeopatía y la hidroterapia de colon), exponiendo para cada una de ellas argumentos y datos que ponen de manifiesto su falsedad (o, cuanto menos, la falta de contrastación empírica y la ausencia de evidencia a favor de que adolecen estas disciplinas). Si quieres saber por qué es mentira lo que es mentira, reírte aún con más ganas de Iker Jiménez o tener argumentos para rebatir a esa amistad tuya con rollito New Age que se deja una pasta en que un mangante le lea el aura, este es tu lugar.

http://alertareligion.blogspot.com/
Su título, "Alerta religión", ya lo dice todo. A pesar de la similitud en sus títulos, no tiene ninguna relación directa con "Alerta pseudociencias", pero indudablemente ambos constituyen una pareja muy bien avenida. Este está realizado por Pablo Flores... ¡también argentino! (¿pero qué les ocurre a estos tipos?, ¿acaso la yerba mate desarrolla la racionalidad?). Artículos de análisis y, sobre todo, un muy amplio seguimiento de actualidad de los desmanes y despropósitos a que da lugar la estafa con más víctimas que jamás ha existido.


Son muchíiisimos más, algunos de los cuales conozco (http://existenlosfantasmas.blogspot.com/http://www.redcritica.org/http://sindragonesenelgaraje.blogspot.com/http://librepensar.blogspot.com/,... por no mencionar los de lengua inglesa) y otros que espero ir descubriendo con el tiempo, pero el objetivo de esta entrada no es la exhaustividad, sino tan sólo abrir a sus lectores la puerta a uno de los sectores más lúcidos de Internet.


Así que deja por un rato de utilizar la web para mirar páginas de tetas de plástico que ni siquiera caben en tu pantalla, para chatear con alguien que no redacta ninguna palabra con todas sus letras o para obsesionarte con algún juego online hasta el punto de que acabe apareciendo en tus sueños. Lee, infórmate y piensa... sobre todo piensa. Ah, y no te pases todo el día delante del ordenador, no me seas Enjuto...





martes, 11 de mayo de 2010

EL PAPA DEBERÍA SER PROCESADO


El biólogo Richard Dawkins y el periodista Christopher Hitchens, ambos reconocidos difusores del pensamiento ateo, han manifestado la intención de llevar a Benedicto XVI ante los tribunales aprovechando la visita a Reino Unido que éste tiene programada para el próximo mes de septiembre. ¿El motivo? ¿No es evidente? Encubrimiento de delitos de abuso sexual. Asesorados por abogados especialistas en derechos humanos y convencidos de que el sujeto en cuestión no podría invocar inmunidad diplomática por no ser un jefe de un Estado reconocido como tal por la ONU, su plan es utilizar la vía jurídica que en su momento puso en práctica con éxito el juez Baltasar Garzón contra el dictador chileno Pinochet (otro anciano adorable, como sabemos). Incluso tienen la decisión, en el caso de que la causa no prospere ante la Justicia británica, de trasladarla al Tribunal Penal Internacional. 

Quedamos a la expectativa del desarrollo de los acontecimientos. Mientras tanto, leamos este artículo que Dawkins publicó recientemente en la prensa británica explicando y justificando su exigencia de justicia. Se trata de un texto que consideramos que merece la mayor difusión posible.



El Papa debería ser procesado

© Richard Dawkins
Publicado en The Guardian el 13/04/2010
Traducción de Anahí Seri

¿Por qué la gente se sorprende cuando Christopher Hitchens y yo hacemos un llamamiento para que se procese al Papa? Hay un asunto del que debe responder.
La pederastia no es exclusiva de la Iglesia Católica Romana, y Josef Ratzinger no es uno de esos sacerdotes que violaron a monaguillos abusando de una posición de dominio y confianza. Pero como tantas veces, es el subsiguiente encubrimiento, incluso más que los delitos originales, lo que deshonra una institución, y ahí el Papa está en un buen lío.
El Papa Benedicto XVI es el jefe de la institución en su conjunto, pero no se puede culpar al jefe actual de lo que se hizo antes de que él asumiera el cargo. Salvo que en este caso particular, como arzobispo de Munich y como Cardenal Ratzinger, jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe (lo que antes se llamaba Inquisición), lo mínimo que se puede decir es que hay un asunto del cual debe responder. El último cuerpo del delito es la carta de 1985 facilitado por Associated Press, firmada por el entonces Cardenal Ratzinger, dirigida a la diócesis de Oakland en relación con el caso del Padre Stephen Kiesle.
Dando palos de ciego de pura desesperación, los portavoces de la Iglesia están ahora echándole la culpa de su grave situación a todo el mundo menos a sí mismos, situación que uno de los portavoces oficiales compara con los peores aspectos del antisemitismo (y yo me digo, ¿cuáles son los mejores aspectos?). Entre los presuntos culpables figuran los medios de comunicación, los judíos e incluso Satanás. La Iglesia se está pertrechando detrás de un río de excusas aparentemente inagotable por haber faltado a su obligación legal y moral de comunicar unos delitos graves a las correspondientes autoridades civiles. Pero es la responsabilidad oficial del Cardenal Ratzinger a la hora de determinar la respuesta de la Iglesia frente a las acusaciones de pederastia, así como su carta en el caso de Kiesle, lo que dejar ver, de forma explícita, la auténtica motivación. Estas son sus palabras literales, traducidas del latín en el informe de AP:

«Este tribunal, si bien considera muy significativos en este caso los argumentos presentados a favor de la dispensa, no obstante cree necesario tener en cuenta el bien de la Iglesia universal junto con el del demandante, y tampoco es capaz de minimizar el daño que la concesión de la dispensa puede provocar en la comunidad de los fieles de Cristo, sobre todo teniendo en cuenta la temprana edad del demandante».

«La temprana edad del demandante» se refiere a Kiesle, que entonces tenía 38 años, no a la edad de los chicos a los que ató y violó (11 y 13 años). Queda muy claro que, junto con el guiño a la protección del «joven» sacerdote, la primera preocupación de Ratzinger, y la razón por la cual se negó a apartar del sacerdocio a Kiesle (quien siguió cometiendo delitos), era «el bien de la Iglesia universal».
Esta costumbre de poner la imagen pública de la Iglesia por encima del bien de los niños que están bajo su protección (y eso es una forma muy suave de expresarlo) se repite una y otra vez en los casos de encubrimiento que están saliendo a la luz en todo el mundo. Y el propio Ratzinger lo expresó con claridad fulminante en esta carta que es un cuerpo del delito.
En este caso, estaba negando la encarecida petición del obispo local de que se apartara del sacerdocio a Kiesle. Según el reglamento del Vaticano, de estos casos no debía informarse a las autoridades civiles sino a la propia Iglesia. La actual campaña en el sentido de pedir cuentas a la Iglesia es el motivo por el que acaben de cambiar este reglamento, a fecha de 12 de abril de 2010. Más vale tarde que nunca, como habría dicho Galileo en 1979, cuando el Vaticano finalmente se decidió a presentar sus disculpas de manera póstuma.
Supongamos que el Ministro de educación británico recibiera, de una autoridad municipal de educación, un informe digno de crédito sobre un profesor que ata y viola a sus alumnos. Supongamos que, en lugar de comunicarlo a la policía, simplemente trasladara al delincuente a otro colegio donde éste siguiera violando niños. Eso ya sería gordo. Pero ahora imaginemos que justificase su decisión en términos como éstos:

«Si bien considero muy significativos en este caso los argumentos presentados a favor del procesamiento, no obstante creo necesario tener en cuenta el bien del Gobierno junto con el del profesor que ha cometido los actos, y tampoco soy capaz de minimizar el daño que el procesamiento puede provocar entre los votantes, sobre todo teniendo en cuenta la temprana edad del demandante».

En lo que falla la analogía es que no estamos hablando de un cura que ha cometido delitos, sino de muchos miles, en todo el mundo.
¿Por qué se permite a la Iglesia que se salga con éstas, cuando cualquier ministro a quien se pillase escribiendo una carta de este tipo tendría que dimitir inmediamente y de forma ignominiosa, y ser a su vez procesado? Un líder religioso como el Papa no debería ser diferente. Esta es la razón por la cual, junto con Christopher Hitchens, apoyo la investigación de Geoffrey Robertson, QC 1 y Mark Stephens. Estos excelentes abogados piensan que, para empezar, hay razones de peso para poner en duda el estatus del Vaticano como estado soberano, basándose en que aquello no fue más que una ocurrencia ad hoc motivada por la política interior italiana bajo Mussolini, y que la ONU nunca le ha concedido un estatus pleno. Si tienen éxito con este argumento inicial, el Papa no podría acogerse a la inmunidad diplomática como jefe de estado, y podría ser detenido al pisar suelo británico.
¿Por qué debería alguien sorprenderse, menos aún escandalizarse, cuando Christopher Hitchens y yo abogamos por que se procese al Papa si sigue adelante con su visita prevista al Reino Unido? Lo único extraño de nuestra propuesta es que tuviera que venir de nosotros: ¿dónde han estado los gobiernos del mundo todo este tiempo? ¿Dónde está su fibra moral? ¿Dónde está su compromiso con la justicia universal, la Ley que es igual para todos? El gobierno del Reino Unido, en lugar de ponerse del lado de las víctimas inocentes de la Iglesia Católica, está preparando darle la bienvenida a este hombre grotescamente mancillado en su visita oficial a nuestro país para que pueda «proporcionarnos una guía moral». Léase de nuevo: «proporcionarnos una guía moral».
Por desgracia debo concluir pasando de los sublime a lo trivial, con una corrección necesaria de un error en otro periódico. El 11 de abril, el Sunday Times puso el siguiente pie de foto en portada: «Richard Dawkins: Arrestaré al Papa Benedicto XVI». Esto trae a la mente, y esa fue sin duda la intención, una imagen ridícula en la que yo agarro al pontífice con unas esposas y lo llevo a rastras. Fue duro, pero finalmente conseguí persuadir a ese periódico de Murdoch de que cambiaran el titular en su edición en línea.
Dejando de lado los titulares inventados por subeditores ignorantes, nosotros vamos en serio. Debería ser un tribunal, un tribunal civil y no un tribunal eclesiástico encubridor, el que decidiera si el caso contra Ratzinger es tan grave como parece. Si es inocente, démosle la oportunidad de demostrarlo ante los tribunales. Si es culpable, que se enfrente a la justicia. Como cualquier otra persona.


Y NUESTRAS MÁS RECIENTES OCURRENCIAS...



ESTE BLOG ESTÁ DEDICADO A QUIENES NUNCA "MIRAN POR LA VENTANA" (PORQUE ABANDONEN SU CONFORMISMO Y SU DESIDIA)