miércoles, 17 de marzo de 2010

VENDRÁN TRECE MILLONES DE NAVES



Hoy, en clase de Filosofía, y al hilo de la materia que estamos tratando en estos momentos, hemos acabado dialogando sobre fenómenos paranormales (para-anormales) y similares. Buena oportunidad para mis alumnos de librarse de una clase de verdad; buena oportunidad para mí de terminar mi jornada laboral, pues se trataba de mi última hora de clase, de manera poco esforzada, así como de poner en práctica una vez más mi particular versión pedagógica de "el club de la comedia", imitaciones incluídas (lamentable, lo sé).

Entre los diversos casos y personajes que hemos comentado, ha acabado surgiendo de manera inevitable uno de mis frikis preferidos de los 90: el inefable Carlos Jesús (o calo-hezú, como personalmente prefiero). Muchos de ellos no tenían noticia de su existencia, pues su momento de mayor popularidad se dio cuando aún andaban en pañales, así que les he recomendado la búsqueda correspondiente en Internet, al menos para que varíen con respecto a ese otro género de páginas que tanta habilidad para manejar el ratón con la mano izquierda les aporta. No obstante, para facilitar la labor de investigación, he decidido crear esta entrada (y también porque, como ya he culminado la ingente tarea de poner las notas de esta evaluación, puedo volver a dedicarme a semejantes tonterías).

¿Y quién es Carlos Jesús? Pues ni más ni menos que el iluminado sevillano que alberga en su cuerpo al profeta extraterrestre Micael, procedente del planeta Raticulín o a veces de Ganímedes que, por cierto, no es sino un satélite de Júpiter que está pelao, pelao. Enajenado o farsante, aunque me inclino por lo primero, se trata de un personaje que adquirió gran popularidad televisiva gracias a determinados programas de corte humorístico que le dieron cancha con el único objeto de reírse de él, que no con él. Censurable utilización de un posible desequilibrado que, sin embargo, proporcionó al susodicho la oportunidad de darse a conocer y labrarse una carrera profesional. Su "carisma" le permitió conseguir una respetable cantidad de acólitos y clientes de sus habilidades sanadoras (por lo tanto, perfecta ilustración del adagio "ande yo caliente, ríase la gente", o... ¿quién es el loco?).

Parafernalia religiosa (el sueño de la razón produce monstruos, dice Goya), delirios ufológicos y España profunda todo en uno. ¿Hay quien dé más? Ante ustedes... ¡Carlos Jesús!


Aquí, en su primera aparición televisiva, perfecta introducción al personaje... o los personajes, como se verá:

("Yo dentro de mi cerebro tengo un microchís"... vale)



Y la profecía del arrebatamiento, por supuesto, lo más esencial de su mensaje:

(Evacuación mundial... ¿o diarrea global?. Por favor, no perderse los caretos de los figurantes del fondo; puesta en escena digna de cualquier película de Berlanga)


Si quieren saber más, recurran a San Google, pero yo les recomendaría ocuparse en tareas más productivas. No hagan como yo: no malgasten su escaso tiempo vital buceando en el friki-mundo, constrúyanse un futuro como gentes de provecho para sí mismos y para la sociedad y, sobre todo, ni se acerquen a sustancias psicotrópicas o sus neuronas acabarán pidiéndoles cuentas. Recapaciten y rectifiquen, por favor, rectifiquen...

1 comentarios:

El Buen Critico dijo...

jajaja, mezclando la iglesia con naves volantes

cristo no es de aqui y quiere salvar a los nacidos en israel...mmmm...me falta mucho x aprnder ^^

Publicar un comentario

Y NUESTRAS MÁS RECIENTES OCURRENCIAS...



ESTE BLOG ESTÁ DEDICADO A QUIENES NUNCA "MIRAN POR LA VENTANA" (PORQUE ABANDONEN SU CONFORMISMO Y SU DESIDIA)