viernes, 29 de enero de 2010

¡VIÓLALA, QUE YA ABORTARÁ...!



En ciertos sectores se está produciendo un intenso debate acerca de unas palabras pronunciadas recientemente por Francisco Javier Martínez, arzobispo de Granada. En una homilía realizada en la catedral de su ciudad, dijo lo siguiente:

"Pero matar a un niño indefenso, ¡y que lo haga su propia madre! Que eso les da a los hombres, a los varones, la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella, y se la traga ella como si fuera un derecho: el derecho a vivir toda la vida apesadumbrada por un crimen que siempre deja huellas en la conciencia y para el que ni los médicos ni los psiquiatras ni todas las técnicas conocen el remedio."

Lo he reproducido sin mutilar ni una coma. El argumento principal de sus defensores es que quienes le han criticado alegando que realiza una justificación del abuso sexual sobre la mujer han tergiversado sus palabras, han extraído parte de ellas del conjunto alterándose así su significado o incluso desconocen la versión completa teniendo tan sólo un conocimiento indirecto de sus afirmaciones a través de ciertos titulares.

Bien, pues aquí tenemos el párrafo íntegro. Analicémoslo. Coincido con quienes le apoyan en que la intención del arzobispo no es legitimar el abuso; es más, el rechazo del mismo es una de las premisas de su argumento anti-abortista. Lo que está afirmando es que como ningún hombre debería tener derecho a abusar de una mujer, y el hecho de que una mujer tenga la posibilidad de abortar da derecho al hombre a ese abuso, ninguna mujer debe abortar. Ahora bien, si bien su intención no es legitimar el abuso, lo cierto es que sí lo hace. Con la primera premisa (ningún hombre debería poder abusar de una mujer) estamos de acuerdo, y además creemos innecesaria su justificación. ¿Pero cómo se justifica la segunda premisa (el hecho de que una mujer pueda abortar da derecho al abuso)? Tras la deficiente capacidad expresiva del eclesiástico (acorde con su capacidad de razonamiento, como inmediatamente veremos), lo único que se puede interpretar es lo siguiente: dado que se posibilita que la consecuencia del abuso, es decir, el nacimiento de un niño, quede eliminada, el abuso no tendría consecuencias; dada la ausencia de consecuencias de su acto, la responsabilidad del varón desaparecería (dicho en llano: como en definitiva no pasa nada, puede abusar). Es más, como es la propia mujer la que decide abortar, es decir, eliminar esas consecuencias, es ella misma la que, al establecer esa posibilidad, estaría "dando licencia" al varón para que abuse de ella. ¿Qué discurre por la mente de este individuo para que sea capaz de realizar tal razonamiento? Al parecer, piensa que el único efecto de un abuso sexual es un posible embarazo; los efectos sobre la misma mujer (atentado contra su dignidad, coartación de su libertad, secuelas psicológicas, posibles daños físicos,...) no se han de tener en cuenta. Además, ¿hemos de suponer que considera que el abuso no es condenable en el caso de que la violación no provoque embarazo, sea anal u oral en lugar de vaginal o si el violador es estéril? ¿No hay problema ninguno en violar a un hombre, puesto que no se puede quedar embarazado? O sea: la gran cagada. Sin querer justificar el abuso sexual sobre las mujeres, acaba haciéndolo, y además degradando a la mujer a la condición de mero recipiente para la actividad reproductiva (si es que no pueden disimular lo que realmente piensan, aunque lo intenten).

Artículo 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: "Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes." Y "nadie" significa NADIE: ni las que puedan decidir abortar, ni las que visten minifalda, ni las que "provocan" de cualquier otra manera,... Nada justifica que una mujer sea violada... y "nada" es NADA.

P.D.: Inicialmente, iba a ilustrar esta entrada con una fotografía del personaje, pero como no quiero ensuciar mi blog he decidido poner a otro payaso.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

En realidad lo de hombres acostándose con hombres lo tienen muy mal visto, solo es un coemntario pero me gustaría que vieras de la biblia esto:

LEVITICO 20:20-13 A 14

Agustín Sanz Andreu dijo...

La homosexualidad no sólo es que esté mal vista, sino que está castigada con la muerte (así, con dos cojones, y que se vaya enterando todo homosexual católico):

"Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre" (Levítico 20:13).

El código de moralidad que aparece en el Levítico es toda una joya. Es un auténtico cuento de terror. En él, además de lo de antes, se discrimina a los individuos con algún defecto físico (igualito que los nazis, tú) o se permite la esclavitud.

Pues sí, este es el Dios del amor del judeocristianismo, un ser asesino, cruel e intolerante.

¿Y por qué la Iglesia no apoya y difunde hoy en día públicamente preceptos como estos e incide en los supuestamente más positivos del Nuevo Testamento? ¿Es que Dios mintió o se equivocó en el Antiguo? ¿O es que sí quisiera apoyarlos pero se ve limitada por la legislación (esa legislación en la que siempre está intentando interferir, como en el caso del aborto)? ¿Cómo sería nuestra sociedad si no se hubiera producido el triunfo de la separación entre Iglesia y Estado que se produjo en el siglo XVIII? Pues como en la Edad Media, ni más ni menos: seguramente andaríamos quemando por brujas (cosa que también se ordena en el Levítico, por cierto) a las mujeres que abortan.

Agustín Sanz Andreu dijo...

Me parece que un día de estos le dedicaré una entrada a este tema de las atrocidades morales de la Biblia. Merece la pena.

Agustín Sanz Andreu dijo...

¿Extraña, por cierto, que los sectores ultracatólicos se opongan a la enseñanza de una asignatura como Educación para la Ciudadanía (con la que yo tampoco estoy de acuerdo, pero por motivos muy distintos de los suyos), que consiste básicamente en el estudio de los Derechos Humanos? Obviamente, no puede extrañar: la negación de los Derechos Humanos está a la base de su ideología.

El Buen Critico dijo...

Hablando de la biblia, t dejo esto q e encontrado, me hizo gracia como cambian de golpe las cosas

http://www.youtube.com/watch?v=f6zire8rHac

Agustín Sanz Andreu dijo...

Buen vídeo. Es de Penn y Teller, una pareja de humoristas e ilusionistas norteamericanos especializados en un humor crítico desde una postura escéptica (con lo cual, casi podrían convertirse en los humoristas oficiales de este blog).

Lo que no acabo de entender es a qué te refieres con eso de "como cambian de golpe las cosas".

Anónimo dijo...

Yo no soy catolico pero me parece injusto lo que se hace criticando a la Biblia o a la propia religion eso es no respetar algo y parece mentira que un profesor que debe enseñar algo lo primero que haga sea hablar criticando algo.
Objetivamente me da la sensacion que las personas que suelen criticar es xk viven enfadadas con el mundo y consigo mismas
AGUR

Agustín Sanz Andreu dijo...

¿Quieres decir que por mantener un "respeto" no se ha de criticar nada? Pues, al contrario, yo creo que nada debe estar a salvo de crítica. Justamente este blog tiene como bandera lo que se llama "pensamiento crítico" (lee el encabezamiento). Es la crítica, el cuestionamiento de las ideas y creencias, la confrontación de puntos de vista, lo que ha hecho avanzar al ser humano en aquellos aspectos en que ha avanzado. En definitiva: el pensar. No estar dispuesto a la crítica (incluso de las propias ideas y posturas) es conformarse a no pensar, a aceptarlo todo porque sí (una actitud muy habitual, desde luego, y así nos va). Como profesor, especialmente como profesor de filosofía, considero que mi primera misión es enseñar a pensar, es decir, a cuestionarse las cosas, en definitiva a criticar. Si hay personas que prefieren no pensar por sí mismas, allá ellas, pero es una actitud que les perjudica tanto a sí mismas como a la sociedad en la que viven.

Te puedo asegurar que no estoy enfadado conmigo mismo ni con el mundo en su conjunto. Sí con muchos aspectos del mundo. ¿Acaso a ti el mundo te parece perfecto? Pero, aún así, "enfadado" tampoco es la palabra adecuada, porque mi rechazo de esos aspectos de la realidad no es resultado de la emocionalidad, sino de la reflexión racional al respecto. Y, por supuesto, esos aspectos del mundo con los que estoy "enfadado" (por usar tus palabras) son y serán siempre objeto de mi crítica. Es algo que considero incluso una responsabilidad personal.

Acabo con una pregunta: ¿realmente te parecen "respetables" las opiniones del arzobispo que se comentan en la entrada? ¿O los mandatos morales bíblicos que se citan en los comentarios anteriores?

Agustín Sanz Andreu dijo...

Es realmente llamativo el comentario del anterior "Anónimo". ¿Verdaderamente piensa que no se ha de criticar la justificación de la violación, la pena de muerte como castigo a la homosexualidad o la esclavitud porque ello supone una "falta de respeto"? Ya puestos, ¿por qué no poner a salvo de crítica los campos de exterminio nazis o los gulags soviéticos para que nadie se sienta ofendido? Una postura tan atrozmente conformista realmente me asusta y me deprime; máxime si, como creo (quizás me equivoque), viene de uno de mis alumnos. Es la paralización del pensamiento, la atrofia de la autonomía moral. Sólo se podría excusar, en todo caso, teniendo en cuenta la ingenuidad propia de la edad. El problema real es que muchos individuos siguen pensando (o más bien no pensando) así a lo largo de toda su vida.

Agustín Sanz Andreu dijo...

Para mayor ilustración, véase:

http://psicologoyloco.blogspot.com/2010/02/si-teneis-biblia.html

(sí, haciendo promoción, ¿qué pasa?)

AydaN dijo...

Las personas merecen respeto, todo el del mundo.

Las opiniones, ideas, religiones... no lo merecen, ni tienen el mismo valor vengan de quien vengan.

Y tanto las primeras como las segundas pueden y, más importante aún, deben ser objeto de crítica. Qué sería de nosotros sin la crítica.

Agustín Sanz Andreu dijo...

En relación con tus últimas palabras, me temo que soy algo pesimista, porque yo casi eliminaría el condicional para preguntarme qué ESTÁ SIENDO de nosotros debido a la falta de crítica (en algunos casos nula, en otros insuficiente) que de hecho se da en numerosos ámbitos.

Por eso actitudes como la del comentarista anónimo que ha participado aquí son realmente
preocupantes.

Y encima me reprocha que yo, como profesor, critique y cuestione, como si eso fuera un demérito profesional para mí. En realidad, mal profesor sería si no lo hiciera, porque es ni
más ni menos que mi obligación, tanto hacerlo yo mismo como enseñar a mis alumnos a hacerlo (aunque demasiado a menudo con escaso éxito, la verdad).

AydaN dijo...

[Sarcastic Mode On]Desde luego que se trata de un demérito profesional. Un buen profesor debería ayudar a crear borregos conformistas, amén de controlables, que encajen en nuestra sociedad sin cuestionarse nada. Así otros podrán decidir por ellos qué pensar, a quién votar, en qué gastar su dinero y a qué dios adorar. Construyamos un mundo mejor, la ignorancia trae la felicidad.[/Sarcastic Mode Off]

Aunque resulta irresistible explotarle la vena cómica al comentario, tienes razón en que es preocupante. Más que eso, asusta.

Y retomando el tema original de la entrada, ¿quién le ha dicho a la mujer que su cuerpo le pertenece para poder decidir sober él?

Caridad cristiana, me encanta.

AydaN dijo...

Me he acordado de este asunto de las ideas y opiniones respetables, y también de la magnanimidad de la caridad cristiana, al leer esta vergonzosa noticia:

http://www.publico.es/341755/el-cancer-otra-forma-de-justicia-para-el-arzobispo-de-bruselas

Agustín Sanz Andreu dijo...

Antes que nada, agradecerte que te hayas acordado de nosotros, y más aún que hayas decidido hacerte seguidora del blog. Espero que no te arrepientas. últimamente no está tan activo como en sus comienzos (demasiadas cosas que hacer y a las que atender), pero al menos intento que lo poco que voy publicando sea interesante, ya que eso también me ha llevado a ser más selectivo con los contenidos.

Excelente aportación la que haces. Conocía las declaraciones iniciales, las del sida, pero no éstas. Como bien se dice en el artículo, aún han sido peores las explicaciones (sólo saben cagarla más y más y más...). En realidad, lo que sugiere el energúmeno éste tiene su razón de ser. La justicia, en una de sus definiciones clásicas, se considera como dar a cada cual lo que merece. De lo cual se deduce que este sujeto considera que quien ha mantenido determinado tipo de relaciones sexuales o fuma o bebe merece... ¡una enfermedad mortal! ¡Pena de muerte para los sexualmente promiscuos y para los fumadores! Como tú dices, caridad cristiana en su más alta expresión.

Espero que no tengas inconveniente en que utilice tu aportación para la página de Facebook del blog (mencionándote, claro). Colaboradora por un día (o por más, según quieras).

AydaN dijo...

Ningún inconveniente, faltaría más.

Por otro lado, si no me hice seguidora de este blog a principios de año, cuando lo encontré y comencé a leerlo, fue simplemente porque no tenía una cuenta en Blogger. :)

A mí lo que más sigue llamando la atención de las declaraciones de este elemento es esa insistencia en que sus opiniones son respetables. Así nos va.

Agustín Sanz Andreu dijo...

Si, se pretende que cualquier sandez tiene derecho a ser escuchada y tenida en cuenta. No sólo eso, porque en realidad exige para su opinión mucho más que respeto, exige que sea acatada ("honorable", según el DRAE, es "digno de ser honrado o acatado"). Lo que está claro es que si con algo no se puede ser tolerante es con la intolerancia, porque eso sería una contradicción, y este tío derrocha intolerancia por los cuatro costados.

Anónimo dijo...

Los absolutamente tolerantes no se escandalizan ni apenas se conduelen de de la intolerancia ajena. ¿Que espíritu ha combatido al espiritu de la intolerancia siempre? El espíritu de la intolerancia misma. No tenéis sino que ver las prevenciones que los tolerantes de profesión han tomado siempre para que su tolerancia no se convierta en intolerancia; no tenéis más que ver con cuantra frecuencia los maestros de la vida espiritual, al comentar aquello de que quien se humille será ensalzado, nos advierte que el humillarse en vista de ello, para ser ensalzado por haberse humillado, es la más refinada soberbia (intolerancia). Aquí esto pasa.

Agustín Sanz Andreu dijo...

Gracias por tu comentario.

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