domingo, 20 de diciembre de 2009

¿POR QUÉ? (3)



Un niño víctima de acoso escolar lleva 5 meses sin poder acudir a clase. Aunque se ha dictado orden de alejamiento para el alumno agresor, éste continua asistiendo al IESO de Chinchilla.
Fuente: www.el-refugio.net. Publicado: 16 de Marzo de 2007.

Un alumno de 13 años de 1º de ESO del Instituto de Secundaria «Cinxiella» de Chinchilla permanece sin escolarizar desde el pasado mes de noviembre, tras haber denunciado que sufre acoso escolar con agresiones físicas incluidas, y ante la falta de soluciones aportadas por el centro educativo.
   Los padres del niño agredido, que se encuentra en tratamiento psicológico en la actualidad y con importantes crisis de ansiedad y fobia, así lo denunciaron, ante la impotencia que sufren al ver que nadie les da una solución a su problema.

    Concretamente, tal y como relató Pilar Sánchez, la madre del menor que sufre acoso escolar, fue a la segunda semana tras iniciarse el curso escolar cuando su hijo empezó a ser acosado y agredido por parte de un alumno de 2º de ESO de un aula contigua a la suya. Al parecer «se trata de un alumno reincidente en materia de acoso escolar porque, según nos han informado, el curso pasado ya acosó y agredió a una alumna, aunque no existe denuncia».
    El escolar agredido nunca se había visto involucrado en una situación similar. Asimismo, comentó que los insultos se producían en los cambios de clase, en las escaleras y en el patio. «Incluso el agresor llegó a pasar en ocasiones a la clase de mi hijo y delante de sus compañeros le profería toda clase de insultos y descalificaciones». De hecho, agregó Sánchezr, «nada más iniciarse el curso el agresor le dijo a mi hijo: 'Aquí te van a llover muchas hostias', algo que mi hijo me contó pero a lo que yo no le di mayor importancia».
    Al seguir de manera continuada los insultos acompañados de agresiones físicas hacia este escolar de 13 años es cuando sus padres deciden presentar la primera denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil de Chinchilla el 13 de noviembre de 2006. Previamente, la familia había intentado resolver la situación con el diálogo, por lo que se reunió con la familia del agresor en el domicilio de éste, «un encuentro que como pudimos comprobar después no dio los frutos esperados».
    A raíz de esta primera denuncia «el agresor es expulsado durante una semana del IESO de Chinchilla, semana durante la cual mi hijo acudió con toda normalidad a clase, pero tras reincorporarse el agresor al aula,continuó el acoso y mi hijo, que estuvo medicado durante tres semanas tras ser visto por una psiquiatra, ante la ansidad, angustia y vómitos que le producía el hecho de tener que encontrarse con su agresor, empezó a negarse a asistir a clase por el miedo y la fobia que le ha creado esta situación».
    Sin embargo, la cosa no quedó aquí y «como el agresor dejó de ver a mi hijo en el instituto, es cuando lo buscó en la calle, y un día que mi hijo estaba jugando un partido con sus amigos en las pistas de la escuela primaria, el agresor entró y agredió a mi hijo, constando de ese día el correspondiente informe médico emitido por el centro de salud de Chinchilla. Momento éste en el que vino la policía judicial y se lo llevó detenido al alumno agresor», agregó la madre del niño agredido.
    La familia de la víctima pone entonces la segunda denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil con fecha 14 de diciembre. De hecho, según comentó Pilar Sánchez «el agresor tiene una orden de alejamiento hacia mi hijo, dictada por el juez, una vez la Fiscalía de Menores decide abrir el caso de oficio». En estos momentos el Juzgado de Menores del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha está instruyendo este caso de acoso escolar hasta que se produzca el juicio.
    En cuanto a las soluciones aportadas por las autoridades educativas, la madre indicó que «en el instituto no se activó el protocolo que debe abrirse en estos casos, aunque la directora del IESO asegura que sí, pero yo considero que si se hubiera activado mi hijo no habría seguido sufriendo agresiones». Además, añadió que «la directora me aseguró que tanto ella como los profesores no podían estar pendientes de mi hijo porque tenían que hacer otras cosas».
    La madre del alumno agredido se encuentra desamparada y decepcionada «porque en cinco meses que mi hijo lleva sin ir al instituto nadie del centro se ha preocupado por él y ni tan siquiera ha recibido una llamada de ellos». Asegura esta madre, que está desesperada ante la falta de soluciones para que su hijo pueda volver al instituto, que «mi hijo quiere ir al instituto, pero al instituto de su pueblo, donde está su vida y sus amigos, él no quiere venirse a un centro de Albacete, que es la solución que me da el delegado de Educación; además, psicológicamente mi hijo no está preparado para volver al instituto mientras siga el agresor dentro». En la reunión mantenida por los padres del alumno agredido con Valentín Castellanos, «éste no me dio ninguna solución al respecto, tan sólo me insistió en que mi hijo tenía que ir a clase porque era obligatorio, ofreciéndome la posibilidad de escolarizarlo en un instituto de la capital».
    Pero lo más grave de todo fue la solución ofrecida a la madre por parte del inspector del IESO de Chinchilla, que literalmente le llegó a decir que «mi hijo tenía que vomitar y después ir al instituto. Yo le dije que mi hijo no era un perro».


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