lunes, 28 de diciembre de 2009

LEYENDO LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS







Tras la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos el 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de la ONU solicitó que todos los países miembros se aseguraran de que su texto fuera convenientemente publicado y difundido, y entre las recomendaciones que realizó para este fin se encontraba la de que fuera "distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas". El que suscribe asume personalmente cada curso esta tarea encomendada por la ONU, aun siendo perfectamente consciente de que difícilmente mis alumnos captarán en toda su dimensión el significado y trascendencia de esta actividad, pero también con la esperanza de que en sus mentes quede alguna huella, por pequeña que sea, del contenido del que con toda seguridad es el documento más importante del siglo XX. Así pues, leeremos y comentaremos en clase el texto íntegro de la Declaración. 


Como ilustración del tema, incluimos un fragmento cinematográfico. Se trata de la secuencia final de la magnífica película de 1943 Esta tierra es mía, dirigida por Jean Renoir y protagonizada por Charles Laughton, uno de los más grandes intérpretes de la historia del cine (aunque sin embargo y al parecer también fuera alguien de trato no precisamente fácil, según nos sugiere el famoso comentario de Alfred Hitchcock: "Nunca hagas una película ni con perros, ni con niños, ni con Charles Laughton"). En ella, el maestro encarnado por Laughton, que se sabe a punto de ser apresado por los nazis en la Francia ocupada de la II Guerra Mundial, elige como gesto de despedida de su trabajo, de su libertad y posiblemente también de su vida la lectura ante sus alumnos de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, claro antecedente e inspiración de la Declaración Universal de Derechos Humanos que sería redactada algunos años después de la fecha de producción de la película. El hecho de que la elaboración de esta última estuviera motivada en buena medida por el deseo de evitar que se repitiesen atrocidades como las sucedidas durante la II Guerra Mundial, otorga a este fragmento un significativo carácter anticipatorio, teniendo en cuenta que los autores de la película no podían prever el susodicho acontecimiento que se iba a producir un tiempo después. A mi parecer, se trata de uno de los momentos más emotivos de la historia del cine, aunque también es cierto que gran parte de esa emotividad no se percibe si no se ha visto el resto de la película (conclusión: hay que verla).


7 comentarios:

Gloria dijo...

¡Aaaaaay! ¡Ya estamos! ¡Y dale!

Que la persona individual Alfred Hitchcock,(o la persona individual Josef Sternberg) tuvieran dificultades laborales con la persona individual Charles Laughton, no quiere decir necesariamente que Laughton fuera *siempre* dificil: de hecho, Laughton se llevó de maravilla (e hizo amistad) con directores de Billy Wilder, Jean Renoir, Robert Siodmack, Leo McCarey, Otto Preminger o Henry Koster... Que haya un par de tipos particulares que encontraron a Laughton difícil no eleva la eventual "dificultad" de Laughton a categoría absoluta. Y así entre nosotros, prefiero ver el trabajo en pantalla de actores con "reputación" de difíciles (o temperamentales) que actores que pasan absolutamente desapercibidos o que aburren a las piedras: vamos, que prefiero (y con mucho) ver a Laughton, Anna Magnani o Vivien Leigh que a Anita Obregón.

Que Laughton se llevaría mejor con alguna gente que con otra pues no creo que deba ser ningún pecado digo yo, que eso le pasa a todo el mundo incluyéndonos a Vd. y a mí. Digo.

Y "Esta Tierra es mía" es la mejor película que nunca haya existido (en mi humilde opinión), aparte de ser un film que mantiene su vigencia a pesar de su origen como film de propaganda bélica.

Agustín Sanz Andreu dijo...

¿No es usted cinéfila, verdad?

La inclusión de la cita de Hitchcock era más que nada por animar la entrada con alguna anécdota (típica y tópica en este caso, lo admito; en fin, la primera que me vino a la cabeza). Supongo que tienes razón en todo lo que dices.

¿De lo que expones se ha de deducir que Anita Obregón es "fácil"?, ¿en qué sentido? (bueno, no seamos malos).

Agradecidísimo por la visita y el comentario. Vuelve cuando quieras.

Agustín Sanz Andreu dijo...

Rectifico. Tras visitar tu perfil y los blogs enlazados en él, ya no "supongo" que tienes razón. ¡CON TODA SEGURIDAD tienes razón! (Hay que escuchar a los expertos)

Gloria dijo...

Bueno, ya me disculpará usted la vehemencia de mi primer comentario, pero es que cuando me cruzo con esa cita de Hitchcock soy como un toro ante un trapo rojo, más que nada porque se suele usar la cita para meterse con el pobre Laughton... Que como todo el mundo, tendría sus dias buenos y sus dias malos, pero como actor es de los que se disfrutan en la pantalla, y añadiría, con lo que ha llovido desde sus tiempos...

Y Ana Obregón, pues no sé, pero habrá alguna razón por al que le darán papeles y creo yo que su talento para el arte dramático no es precisamente...

Agustín Sanz Andreu dijo...

Nada que disculpar; la defensa de las propias pasiones ha de ser vehemente o no ser.

Nada más lejos de mi intención y posibilidades que meterme con Mr. Laughton. Pido disculpas por haber contribuido a multiplicar la mención a la cita hitchcockiana (vaya palabro) de la discordia.

Sobre lo de la Obregón, en fin,... ya veo que es usted más mala que yo.

Anónimo dijo...

Agustin, asignatura ética cívica, el trabajo que has mandado para abril, hay que poner tambien el preámbulo???? Gracias y espero que me digas que no...
Espero tu respuesta.

Agustín Sanz Andreu dijo...

No.

No comprendo que recurráis a este medio para hacerme este tipo de consultas, cuando en clase me tenéis delante de vuestras narices, y en persona siempre os podré resolver mejor cualquier duda. Agradecería que los comentarios del blog se utilizaran para otras cosas más apropiadas (o, si no hay nada apropiado que decir, sencillamente no se utilizaran).

Publicar un comentario

Y NUESTRAS MÁS RECIENTES OCURRENCIAS...



ESTE BLOG ESTÁ DEDICADO A QUIENES NUNCA "MIRAN POR LA VENTANA" (PORQUE ABANDONEN SU CONFORMISMO Y SU DESIDIA)